La aparente calma de una ronda de mate se transformó en una escena de terror en la localidad santiagueña de Los Ardiles, donde una mujer fue víctima de un violento ataque por parte de su esposo. El hombre la golpeó con un látigo tras una discusión doméstica y luego escapó, dejando tras de sí una causa judicial abierta, una orden de detención y el hallazgo de un preocupante arsenal de armas. El agresor sigue prófugo.
El hecho ocurrió el 29 de diciembre en la vivienda que ambos compartían. Según la denuncia, la víctima —una mujer de 46 años— se encontraba en la galería junto al acusado cuando una discusión verbal comenzó a escalar. El hombre la insultó y la descalificó por la forma en que cebaba el mate, hasta que la situación derivó en una agresión física.
De acuerdo al relato de la mujer, cuando intentó ingresar a la casa para ponerse a resguardo, el agresor tomó un rebenque que estaba colgado en el lugar y la atacó a golpes en distintas partes del cuerpo, principalmente en brazos, espalda y piernas. Luego la habría amenazado de muerte y evitó que abandonara el domicilio.
La víctima logró alertar a su hermana mediante un mensaje de texto cuando el agresor se descuidó. Al llegar familiares y efectivos policiales, el hombre ya no se encontraba en la vivienda. Ante esta situación, el fiscal interviniente, Mariano Gómez, ordenó su inmediata detención y dispuso una serie de medidas para avanzar en la investigación.
La mujer fue examinada por personal de salud, que certificó lesiones que demandarán aproximadamente 15 días de curación, y realizó la denuncia correspondiente en la Comisaría Nº 2 de la Mujer y la Familia. Actualmente permanece bajo protección de su entorno familiar y cuenta con botón antipánico.
En el marco de la causa, la Justicia autorizó allanamientos en una propiedad ubicada en el paraje La Tapera, donde la policía secuestró una escopeta, una pistola, municiones y varias armas blancas, todas identificadas por la denunciante como pertenecientes al acusado.
Mientras continúa la búsqueda del sospechoso, el caso genera conmoción en la zona y vuelve a poner en foco la violencia de género en ámbitos rurales, donde muchas veces las víctimas enfrentan mayores dificultades para pedir ayuda y acceder a protección inmediata.