07 de Enero de 2026
sociedad |
El anochecer dejó tristes postales de la magnitud del fuego en la región, tiñendo de gris los paisajes esquelenses.
Mientras se espera la llegada y puesta en acción del avión hidrante Boeing 737 como refuerzo a la titánica tarea de los brigadistas de toda la provincia que combaten el fuego en la patagonia, el cielo urbano marcó la imagen del fuego a la distancia.
Los anocheceres, que suelen ser naranjas o rosas dependiendo el ambiente y lo limpio de nuestro cielo, se volvieron rojo sangre, rojo fuego en el foco del sol retirándose desde donde viene el humo en el Parque Nacional Los Alerces.
Las medidas preventivas frente al fuego y la emergencia ígnea hacen que sean días de mirar nuestro entorno y reflexionar sobre su valor, milenario y fugaz, como ver un anochecer.
SL
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