La comunidad de Esquel ha reactivado sus redes de ayuda para hacer frente a la emergencia ígnea que afecta la zona del Parque Nacional Los Alerces. Fernanda, voluntaria de Cáritas y jefa del grupo de Scouts, lidera un operativo de asistencia destinado a los pobladores del Lago Futalaufquen. El objetivo central de esta iniciativa es brindar soporte logístico y material a los vecinos que se encuentran en la primera línea de defensa, organizados en patrullas para cuidar sus hogares y el entorno natural ante la amenaza del fuego.
El cargamento que se traslada hacia el sector de Pucón Pai, donde son recibidos por referentes locales como Miguel Rosales, está compuesto por elementos críticos para el trabajo en el terreno. La colecta prioriza la entrega de antiparras, barbijos y guantes para la protección de quienes enfrentan el humo y las brasas, además de agua mineral para la hidratación de brigadistas y voluntarios. También se han sumado alimentos esenciales como leche, arroz, frutas y verduras, junto con una fuerte carga de alimento para mascotas, una de las necesidades más urgentes manifestadas por las familias rurales damnificadas.
Este despliegue solidario cuenta con el respaldo fundamental de las familias del grupo de scouts y la colaboración del sector privado de Esquel. Ante la falta de movilidad para trasladar el gran volumen de donaciones, una concesionaria local facilitó de manera desinteresada un vehículo, permitiendo que la ayuda llegue directamente a las manos de los pobladores. Esta sinergia entre instituciones y vecinos demuestra la capacidad de respuesta de la comunidad frente a los desastres naturales que golpean periódicamente a la Comarca Andina.
La recepción de donaciones continúa abierta en la sede del Obispado (Av. Perón 247) para quienes deseen seguir colaborando. Los voluntarios reciben los aportes diariamente de dieciséis a diecinueve horas, sin una fecha de finalización prevista, ya que la asistencia se mantendrá mientras dure el combate contra los incendios. La organización destaca la confianza y el compromiso de los ciudadanos que, con cada granito de arena, permiten sostener el invaluable esfuerzo de quienes hoy protegen el bosque y sus medios de vida.
E.B.W.