15 de Febrero de 2026
sociedad |

Más que alimento: el refugio emocional de los brigadistas en las escuelas y gimnasios

Tras las intensas jornadas de lucha en Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia, el Servicio Provincial de Manejo del Fuego destacó la labor fundamental de quienes garantizaron la alimentación y el sostén emocional.

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El Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut hizo público un sentido reconocimiento a uno de los pilares más importantes, y muchas veces menos visibilizados, de los operativos desplegados en Puerto Patriada y Villa Lago Rivadavia. Durante las extensas jornadas de combate contra las llamas, la logística alimentaria se convirtió en un refugio vital para cientos de combatientes. Este despliegue tuvo sus epicentros en el gimnasio municipal de Cholila, la Escuela N° 81 de El Hoyo, la Escuela N° 58 de El Coihue y el gimnasio de El Maitén, lugares donde se garantizó diariamente el desayuno, almuerzo y cena para todo el personal de línea y de apoyo.

 

La tarea en estas cocinas trascendió la mera preparación de alimentos, convirtiéndose en un ejercicio de planificación estratégica para nutrir cuerpos sometidos a un desgaste físico extremo. Detrás de cada plato hubo una red de colaboración integrada por equipos de las municipalidades locales, el Ministerio de Educación, el Ejército Argentino, la Secretaría de Bosques y el propio Servicio de Manejo del Fuego. No obstante, el agradecimiento cobró una fuerza especial al dirigirse a las numerosas voluntarias que entregaron su tiempo y energía en jornadas que se extendían hasta la madrugada, esperando el regreso de las brigadas con una comida caliente y una palabra de aliento.

 

En esos espacios de trabajo silencioso se gestó un ambiente de contención familiar indispensable para quienes enfrentaban momentos de máxima presión ante el comportamiento extremo del fuego. Entre mates compartidos y mesas que servían de descanso, se brindó el apoyo emocional necesario para sobrellevar la distancia del hogar y la dureza del terreno. Desde el organismo provincial recalcaron que este compromiso y calidez fueron detalles fundamentales que permitieron sostener la operatividad de quienes estuvieron en el frente de batalla.

 

En sintonía con este espíritu de colaboración, las autoridades también despidieron formalmente a la cuarta comisión de la provincia de Córdoba. Este grupo, conformado por diversas federaciones de bomberos voluntarios, el Plan Provincial de Manejo del Fuego y la ETAC, fue clave en la etapa final de las tareas. Su presencia reflejó un compromiso federal sostenido, demostrando profesionalismo y una capacidad de adaptación constante en un escenario complejo y cambiante. Con el regreso de la delegación cordobesa y el reconocimiento a las cocinas locales, se cierra una etapa marcada por la entrega colectiva y la solidaridad en defensa del bosque nativo.

 

 

 

E.B.W. 

 

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