Después de 300 días de lucha, hospitales y terapias intensivas, el fotorreportero Pablo Grillo pudo cruzar nuevamente el umbral de su casa. El joven, que resultó gravemente herido el 12 de marzo del año pasado mientras cubría una protesta de jubilados, recibió el permiso médico para una salida transitoria que su familia calificó como un "renacer".
La noticia se conoció este lunes a través de un emotivo video difundido por sus seres queridos. "Ver a Pablo salir y respirar un poco de normalidad nos llena el alma. Este reencuentro da fuerzas para seguir. Nuestra alegría exige justicia", compartieron en redes sociales, recordando que la recuperación física no detiene el reclamo por las responsabilidades de la represión policial que casi le cuesta la vida.
Un fin de semana de estímulos y afecto
Fabián Grillo, padre de Pablo, relató con emoción los detalles de la estadía: "Salió el sábado, durmió en su casa y el domingo almorzó ñoquis con estofado en familia. Terminó muy cansado por la cantidad de estímulos, pero se siente mucho mejor". Entre los logros más destacados, Fabián mencionó que su hijo ya camina con mayor fluidez e incluso pudo subir las escaleras de la vivienda por sus propios medios.
La familia mantuvo la salida bajo un estricto hermetismo para garantizar la tranquilidad del fotoperiodista. "Lo difundimos recién hoy porque él tiene que estar muy tranquilo. Estuvo solo con la familia cercana", explicó su padre.
El camino hacia el alta definitiva
La salud de Pablo ha mostrado avances significativos en la última semana, destacándose el retiro de la sonda nasogástrica. Según los médicos, este regreso al entorno familiar suele ser un disparador psicológico fundamental para la recuperación motriz y cognitiva.
"En la última reunión nos dijeron que la evolución es muy buena y que está pronto al alta", adelantó Fabián. El plan médico consiste en incrementar las salidas de forma paulatina: primero visitas diurnas, luego pernoctes en el hogar y, finalmente, una etapa de "hospital de día" para continuar con las terapias específicas.
A casi un año del fatídico episodio, el regreso de Pablo Grillo a su hogar es un símbolo de esperanza, mientras la causa judicial por el accionar policial sigue su curso.