07 de Febrero de 2026
sociedad |

"La mala información hizo que la gente se asustara y dejara de venir"

Martín Valloggia, del camping "Los Maitenes", advierte que la ocupación cayó al 20% por el alarmismo mediático. Asegura que gran parte del Parque Nacional sigue operativa y con servicios.

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La temporada de verano en el Parque Nacional Los Alerces atraviesa un momento crítico, no solo por el avance de las llamas, sino por el impacto de lo que los prestadores locales definen como un exceso de alarmismo. Martín Valloggia, responsable del camping "Los Maitenes", brindó un crudo testimonio sobre cómo la desinformación ha golpeado la actividad turística en una temporada que, hasta principios de enero, prometía ser excepcional.

 

El impacto de la desinformación

 

El drama comenzó el 6 de enero, cuando el incendio se desató ferozmente dentro de la jurisdicción del parque. Hasta ese momento, la respuesta del público era muy positiva, pero la situación dio un giro drástico. "Veníamos muy bien, pero la mala información hizo que la gente se asustara y dejara de venir", explicó Valloggia, señalando que actualmente trabajan con apenas un 20% de ocupación.

 

El prestador aclaró que, si bien el incendio es real, existe un miedo infundado a que todo el parque se encuentre en un estado de caos total. "Plantean exactamente el mismo método, que es la información falsa... el incendio existe, pero sigue el miedo a que todo el parque estaba en caos", lamentó.

 

Servicios y sectores habilitados

 

A pesar de la gravedad del foco ígneo, gran parte de la infraestructura turística de Los Alerces continúa operativa. Valloggia enfatizó que las zonas de Portada Centro y Portada Sur están plenamente habilitadas, al igual que los senderos, campings, hosterías y cabañas de esos sectores.

 

"En esta parte está todo habilitado, la ruta está habilitada, los senderos están habilitados", detalló para llevar tranquilidad a los visitantes. Además, desmitificó la idea de una destrucción total de la reserva: "La información que llegaba era como que el parque nacional completo estaba quemado y nada, es un sector que es el corazón del parque, pero no está tan extremamente quemado".

 

Un llamado a proteger la fuente de trabajo

 

Con una trayectoria en el camping que se remonta al año 2004, Valloggia ha sido testigo de numerosos incendios y crisis, como la del hantavirus, reafirmando que la vida en el parque siempre continúa. El mensaje central de los pobladores es la necesidad de proteger la economía regional, que depende vitalmente de la afluencia de visitantes durante el verano.

 

"Todos los campings de la zona tienen pobladores trabajando, ellos dependen del verano, o sea que también hay que cuidar la fuente de trabajo", remarcó. Finalmente, recordó que la temporada turística no ha terminado y que las actividades se mantendrán vigentes hasta Semana Santa, momento en el que culmina formalmente el ciclo de verano en la cordillera.

 

T.B

 

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