La bodega y viñedo Viñas de Huancache oficializó el inicio de su proceso de certificación orgánica. Este avance administrativo y técnico sitúa a la producción bajo la categoría de "conversión", validando las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) aplicadas en el establecimiento durante los últimos años.
Para ingresar en este esquema de certificación, el establecimiento trabajó con la certificadora LETIS (auditor Lucas Allogio) y recibió el aval del CFI. El equipo técnico que coordina las adaptaciones normativas está integrado por:
Gabriela Garrido: Ingeniera Agrónoma (especialista en capacitaciones de BPA).
Brenda Ferrer: Ingeniera Agrónoma (manejo de suelos).
Emanuel Gómez: Técnico Enólogo (elaboración).
La obtención de este certificado parcial implica que la producción ya cumple con los requisitos de no utilización de agroquímicos ni pesticidas sintéticos. Debido a que la normativa exige un periodo de transición para limpiar los suelos de cualquier residuo previo, la categoría "en conversión" es el paso legal obligatorio antes de obtener el sello definitivo de "Orgánico".
Las condiciones naturales de Gualjaina, con un ambiente libre de industrias químicas, fueron determinantes para que el auditor otorgara el apto en esta fase.
El reconocimiento actual se centró en la trazabilidad de la uva de los últimos tres años, incluyendo registros ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Tras los resultados positivos de la inspección en el viñedo, los propietarios confirmaron que el siguiente paso inmediato es extender este proceso de certificación a las instalaciones de la bodega.
El objetivo final de los propietarios es que las próximas etiquetas cuenten con el sello oficial, lo que permitirá posicionar el producto con un diferencial de calidad y conciencia ambiental en el mercado vitivinícola.
M.G