La desaparición de Esmeralda Pereyra López, una nena de 2 años, mantiene en vilo a la ciudad de Cosquín y a toda la provincia de Córdoba. La menor fue vista por última vez este miércoles alrededor de las 15 en el barrio San José Obrero, y desde entonces se desplegó un amplio operativo de búsqueda con múltiples fuerzas.
Desde el momento en que se reportó la desaparición, se activó un importante rastrillaje con participación de Policía, Bomberos, unidades caninas, drones con visión nocturna y personal especializado en rescate. También se sumó el Ejército, a pedido del padre de la niña, quien es militar.
Según detallaron las autoridades, más de 100 personas trabajan en el operativo, que incluye patrullajes en zonas rurales, rastrillajes en cercanías del río y controles en rutas.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que se activó la Alerta Sofía a nivel nacional, lo que amplía la difusión del caso y permite recibir información a través de la línea 134 del Sistema Federal de Búsqueda.
“Estamos trabajando sobre todas las hipótesis posibles. Estamos trabajando con drones de visión nocturna, sigue el rastrillaje por el río, estamos a 300 o 400 metros del río con Bomberos Voluntarios de la zona con el Duar y vamos a seguir trabajando hasta encontrar a Esmeralda”, aseguró el funcionario, quien también indicó que se realizan controles vehiculares en todos los accesos a la provincia, revisando vehículo por vehículo.
“Alguien se la llevó”
Con el paso de las horas y sin novedades sobre el paradero de la menor, crece la angustia de la familia. Florencia Pereyra, tía de la niña, expresó entre lágrimas su desesperación.
“Alguien se la llevó”, afirmó, convencida de que la pequeña no pudo haberse alejado sola. “Es una nena de dos años, chiquitita. Ella sale y vuelve, no se va para ningún lado”, explicó. En un mensaje cargado de dolor, pidió: “A quien la tenga, con una mano en el corazón, devuélvanla. Su familia está destruida”. Además, describió el estado de los padres como “devastador” y remarcó que no existen conflictos personales que puedan explicar la desaparición.