El presidente Javier Milei inauguró el 144.º período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso marcado por un balance de su gestión, cuestionamientos a la oposición y el anuncio de un ambicioso plan de reformas que, según afirmó, buscará “rediseñar la arquitectura institucional de la Argentina” a largo plazo.
Durante su exposición ante la Asamblea Legislativa, el mandatario contrastó la situación heredada con el presente. “Hace 2 años estábamos atrapados en un presente que nos condenaba al pasado, pero hoy volvemos a mirar al futuro con esperanza”, sostuvo. En esa línea, afirmó: “No tomamos las riendas del país en condiciones normales. Agarramos un país al borde de la destrucción”.
En materia económica, destacó la aprobación de “el primer presupuesto sin déficit fiscal, libre de default en 100 años” y defendió la política de ajuste: “El ajuste tenía que hacerlo la política, por eso bajamos impuestos”. También aseguró que su gobierno logró estabilizar la economía “sin expropiar nada, todo libre mercado” y señaló que “no devaluamos, solo sinceramos el desastre que dejaron”.
El Presidente dedicó buena parte de su discurso a cuestionar al kirchnerismo y al bloque opositor, al que acusó de prácticas corruptas. “La justicia social es un robo, manga de delincuentes”, expresó en uno de los tramos más duros. Además, afirmó que la anterior gestión “gastó el PBI para intentar ganar una elección” y lanzó críticas directas a legisladores presentes en el recinto.
En el plano institucional, Milei anunció el envío de un paquete de 90 proyectos a lo largo del año —10 por cada ministerio— que se presentarán durante nueve meses consecutivos. Las iniciativas abarcan reformas al Código Civil y Comercial y al Código Procesal Civil y Comercial, modificaciones al Código Aduanero y al Código Penal, cambios en el sistema electoral y en el financiamiento de los partidos políticos, así como la eliminación de las PASO.
También anticipó medidas orientadas a fortalecer la propiedad privada, impulsar juicios por jurados en la Justicia Federal y avanzar en una reforma judicial para hacerla “ágil y eficaz”, reduciendo, según planteó, la interferencia política.
En materia de seguridad y defensa, anunció una futura Ley de Seguridad Nacional que redefina las funciones de Defensa, Seguridad e Inteligencia, con la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, inspirado en el modelo estadounidense. Asimismo, defendió el endurecimiento de penas en el Código Penal y la baja de la edad de imputabilidad bajo la consigna “el que las hace las paga”.
En el plano económico-productivo, proyectó un fuerte desarrollo de la minería y del complejo energético, al que estimó con potencial de exportaciones por 50 mil millones de dólares en cinco años. También mencionó la privatización de la red ferroviaria y reformas para impulsar la inversión y simplificar regulaciones.
En el tramo internacional, agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el respaldo financiero a través del FMI y destacó lo que consideró un apoyo clave para la estabilización económica.
El discurso cerró con una convocatoria a sostener el programa de cambios estructurales. “Tenemos las fuerzas y las ideas para cambiar el país de forma definitiva”, afirmó, al tiempo que remarcó que su objetivo es avanzar en reformas que, según expresó, sienten las bases para las próximas décadas.
R.G.