El mundo del espectáculo se encuentra de luto tras confirmarse la partida de Chuck Norris, un ícono que trascendió las fronteras de Hollywood para convertirse en un fenómeno cultural global. El actor y maestro de artes marciales falleció este viernes a la edad de 86 años, según informaron fuentes cercanas y medios especializados. Su trayectoria estuvo marcada por una disciplina inquebrantable que lo llevó desde los tatamis de competición hasta la cima de la industria cinematográfica, donde personificó al héroe invencible por excelencia. Muchos lo recuerdan por sus películas donde realizaba por lo general un papel de duro, "machote", inmortal casi. Y las generaciones nuevas tal vez lo relacionan a memes refiriéndose a su inmortalidad o por sus apariciones en Los Simpsons, transformándose en un ícono de la cultura pop.
Nacido en Oklahoma, Norris comenzó su camino hacia la fama tras prestar servicio militar, donde descubrió su pasión por el Tang Soo Do. Su habilidad técnica y su carisma lo llevaron a conquistar múltiples campeonatos mundiales antes de dar el salto a la actuación de la mano de Bruce Lee en la recordada película El Furor del Dragón. A partir de allí, su carrera despegó con títulos emblemáticos que definieron el género de acción durante las décadas de los ochenta y noventa, consolidándose como una figura central en la memoria colectiva de millones de espectadores.
Más allá de sus logros físicos y profesionales, el actor supo reinventarse y mantenerse vigente a través de los años, aún cuando su imagen se transformó en un símbolo de fortaleza mitológica para las nuevas generaciones en internet. Su papel en la serie Walker, Texas Ranger terminó de cimentar su estatus de leyenda televisiva, manteniéndose en el aire durante casi una década. Con su fallecimiento, el cine pierde a uno de sus últimos grandes protectores, pero su influencia permanecerá intacta en cada escena de lucha y en el recuerdo de quienes crecieron admirando su inconfundible presencia en la pantalla.
E.B.W.