En el marco de una agenda centrada en la eficiencia del Estado y la transparencia institucional, el gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, puso sobre la mesa un debate que promete generar fuertes repercusiones en los Concejos Deliberantes de toda la provincia. El mandatario propuso analizar la posibilidad de que los cargos de concejales vuelvan a ser ad honore, retomando una tradición histórica de los primeros años de la democracia local y la época de los pioneros.
Recuperar el espíritu de los pioneros
Para Torres, esta iniciativa no representa una ruptura con el sistema actual, sino una vuelta a las raíces de la función pública. “Mirá, no es una propuesta nueva, sino que es retomar lo de la época que esos pioneros eran concejales ad honore”, explicó el gobernador, resaltando que la vocación de servicio debe ser el eje central de quien aspira a representar a sus vecinos.
El mandatario reconoció que la idea genera posturas encontradas, pero subrayó que existe un sector de la política que ve con buenos ojos esta transformación. “Después se puede estar a favor o en contra, pero la realidad es que muchos que tienen la vocación de ser candidatos a intendente han tomado la propuesta como válida de distintos sectores partidarios”, afirmó.
Contra la especulación personal
Uno de los puntos clave en el argumento de Torres es el combate a la permanencia en los cargos por intereses económicos o aspiraciones individuales que distan del bienestar común. En sus declaraciones, recordó figuras que ya habían planteado ideas similares en el pasado cercano: “Yo recuerdo, por ejemplo, Nino Zárate, no hace tanto tiempo, y me parece que puede servir también para que no haya una especulación sistemática con lo personal y que haya más una cuestión de hermanamiento ciudadano”.
Un debate necesario en cada ciudad
Si bien la propuesta surge desde la esfera provincial, el gobernador fue claro al señalar que la autonomía municipal será respetada y que cada comunidad deberá encontrar su propio camino en esta discusión. Sin embargo, insistió en que el escenario actual obliga a repensar las estructuras políticas.
“Está bueno que se debata, por lo menos, partiendo de esa base. Después cada ciudad tomará su decisión, pero me parece que es un debate necesario”, concluyó Torres, dejando abierta la puerta a una reforma que busca priorizar la vocación de servicio genuina por sobre la profesionalización remunerada de las bancas legislativas municipales.
T.B