Una situación de conmoción se vivió en la zona portuaria de la ciudad tras confirmarse el fallecimiento de un ciudadano estadounidense de edad avanzada a bordo del crucero Marina. El deceso, calificado como muerte súbita por causas naturales, obligó a la tripulación a modificar su itinerario original para buscar asistencia en muelle antes de lo previsto.
Operativo de emergencia y arribo anticipado
El pasajero presentaba un cuadro de salud delicado mientras el buque se dirigía hacia las Islas Malvinas. Ante el agravamiento de sus síntomas, el capitán del "Marina" decidió adelantar la llegada a Puerto Madryn, atracando un día antes de lo programado.
A pesar de los esfuerzos del personal médico de a bordo —quienes demostraron la alta capacidad de respuesta para emergencias que poseen estas unidades modernas—, el hombre falleció antes de poder ser trasladado a un centro de mayor complejidad.
Protocolo y normalidad en el puerto
Tras el deceso, la Prefectura Naval Argentina activó de inmediato el protocolo de actuación para estos casos. Se confirmó, tras los exámenes preliminares, que no hubo intervención de terceros ni circunstancias externas, ratificando que se trató de un fallecimiento por causas naturales.
Pese al inusual movimiento que generó la coincidencia en muelle del "Marina" con el crucero Silver Whisper, las autoridades portuarias lograron mantener la operatividad sin fisuras. Las excursiones y servicios para los miles de turistas que visitaban la ciudad continuaron según lo previsto, demostrando la capacidad logística de Puerto Madryn en plena temporada alta.
Trámites de repatriación
Cumplidos los pasos legales y sanitarios exigidos por las autoridades argentinas, se iniciaron las gestiones para el traslado del cuerpo del pasajero a su lugar de origen. El incidente se produce en una de las semanas de mayor actividad para el turismo marítimo regional, consolidando a la ciudad como un destino preparado para gestionar incluso las contingencias más complejas.