Un control en el Aeropuerto de Ezeiza detectó el ingreso ilegal de más de 700 animales marinos exóticos procedentes de Kenia.
El cargamento fue secuestrado en la terminal de cargas por la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, junto a la Dirección General de Aduanas y SENASA.
Identificaron 102 especies en total, entre ellas peces cirujano, peces globo, peces león, peces mariposa, pulpos, cangrejos y estrellas de mar.
Desde que salieron de África hasta que fueron encontrados, los animales permanecieron 120 horas encerrados en bolsas. Esta situación provocó que muchos de los ejemplares arribaran muertos o en estado crítico.
Con el apoyo de la Fundación Temaikèn, especialistas trabajaron durante más de 28 horas continuas en la adecuación de tanques con soporte vital específico.