La Municipalidad de Esquel intensificó de forma notoria los operativos de control vial en diferentes puntos de la ciudad. Tras haber completado una campaña de educación y notificación previa junto al Departamento de Educación Vial y Tránsito durante el año pasado, la gestión local comenzó a aplicar multas y sanciones bajo los términos de la Ley Nacional de Tránsito.
El secretario de Gobierno municipal, Diego Austin, detalló los fundamentos de este cambio de etapa: “Se dejó pasar un tiempo y ahora estamos en el proceso de control, fiscalización y sanción. Se está controlando la aplicación irrestricta de la Ley Nacional de Tránsito en todos sus términos”. Los operativos vigilan conductas habituales como el uso del celular al volante, la falta del cinturón de seguridad, la carencia de seguro obligatorio y las deficiencias en las luces de los vehículos.
Uno de los puntos más llamativos de los nuevos controles es la detección de conductores que instalan antenas de internet satelital tipo Starlink sobre el parabrisas de sus automóviles, una práctica que generó consultas de otros municipios de la región a la administración esquelense.
“La Ley Nacional de Tránsito habla claramente de elementos que obstruyan la visual colocados en los cristales del vehículo. Una antena de esas dimensiones colocada en el parabrisas obstruye la visual y justamente en los puntos críticos”, sentenció Austin, quien comparó el tamaño del dispositivo con el de una computadora notebook.
El funcionario explicó el riesgo técnico de esta negligencia: “Te está tapando desde el paso cebra hasta la bocacalle. Te obstruye la parte donde estás viendo si viene un peatón cruzando o si viene un vehículo por el lado derecho ingresando, que es el que tiene la prioridad de paso. Es una falta más bien grave y un descuido que no podemos permitir. Creo que la forma de hacer las cosas bien es previniendo los accidentes”.
Asimismo, Austin consideró "completamente innecesario" circular así por el ejido urbano, dado que la ciudad cuenta con plena cobertura de telefonía celular. Sugirió que, en caso de viajes de larga distancia, se utilicen los soportes específicos para fijar la antena en el techo del rodado.
Respecto a la seguridad vial nocturna y diurna, el secretario señaló que si bien hay una leve disminución en las estadísticas generales, persisten conductas alarmantes vinculadas al consumo de alcohol. En Esquel rige la ordenanza de Tolerancia Cero, pero los casos positivos registrados muestran valores extremos.
“Lo llamativo del caso es que las lecturas son siempre sobre 1 gramo de alcohol en sangre. Nunca dan entre 0 y 0,5 como era anteriormente. Siempre son lecturas muy altas, lo que realmente es preocupante porque hay un desapego a la legislación. Una persona con más de un miligramo claramente está en estado de ebriedad y no podría estar conduciendo”, detalló, vinculando el pico de casos positivos a los primeros días de cada mes.
Para agilizar estos procedimientos, el municipio incorporó alómetros, dispositivos que permiten detectar la presencia de alcohol mediante el soplado ambiental, agilizando las pruebas sin necesidad de utilizar las costosas pipetas individuales en una primera instancia. En caso de dar positivo, se retira la licencia al conductor; si se cuenta con un acompañante habilitado se puede evitar el acarreo del vehículo, o bien dejarlo estacionado en la vía pública.
Austin adelantó que los operativos serán permanentes, aleatorios y se extenderán de manera rotativa hacia las afueras del centro. “No nos vamos a circunscribir únicamente al radio céntrico de la ciudad, lo vamos a estar haciendo en los barrios porque entendemos que las leyes deben ser cumplidas en todos lados de igual manera”, remarcó. El plan incluye concientización para los peatones a fin de que utilicen las esquinas para cruzar.
Al ser consultado sobre el reclamo vecinal por la falta de demarcación en las sendas peatonales, el secretario reconoció que el factor climático impidió completar la pintura planificada, a pesar de las inversiones realizadas con fondos propios en infraestructura vial. Sin embargo, apeló a la responsabilidad individual: “Se apela claramente al sentido común. Todos sabemos cómo se cruza una calle y por dónde se cruza. No es necesario que esté pintado hace dos horas el paso cebra para saber que se cruza por la esquina y que tiene prioridad el peatón”.
Finalmente, el titular de la cartera de Gobierno recordó que tanto dar positivo en alcoholemia como circular con elementos que bloqueen la visión anulan automáticamente las coberturas de las pólizas de seguro. “Las aseguradoras cubren accidentes, no negligencias. Un viaje en taxi siempre va a salir muchísimo menos que una multa por alcoholemia, y ni hablar de lo que puede llegar a ser un accidente. El sentido común se acompaña con fiscalización, pero también hay que ser un poco conscientes de lo que uno hace”, concluyó.