"He vuelto con todas las pilas y con toda la energía", afirmó Gladis Ramírez al retomar su rol al frente de la Escuela 112. La directora, quien atraviesa su etapa final antes de jubilarse entre fin de año y el próximo, hizo un balance de sus 34 años de docencia y los 13 años que lleva en la conducción de este establecimiento educativo.
Para Ramírez, la Escuela 112 no es solo un lugar de trabajo, sino un espacio donde ha tejido lazos inquebrantables. "Esta comunidad me recibió hace 13 años con todo el amor del mundo y hoy me despide de la misma manera", expresó con emoción
La directora se refirió al difícil momento personal que debió atravesar recientemente, agradeciendo el apoyo incondicional de los vecinos de Esquel. "En la adversidad se ve la gente que te quiere. Mis papás no se merecían pasar un mal rato, pero como salimos como el Ave Fénix, volvemos con más fuerza y con más proyectos para mimar a estos chicos", sostuvo con determinación
Ramírez destacó el trabajo mancomunado de los equipos docentes, auxiliares y las familias, a quienes atribuyó el éxito de la escuela en estos años. "Hemos armado un gran equipazo para que la 112 brille. Mi mayor deseo es dejar ese legado", enfatizó
De cara al futuro y ante la proximidad de su retiro, la directora manifestó su voluntad de continuar sirviendo a la comunidad, aunque desde un rol diferente. "Me debo a mi gente, que no me dejó sola en este momento. Tengo muchas ganas de trabajar con los vecinos, ya sea desde la política o en cualquier rol que me toque ocupar en el futuro", anticipó
Finalmente, Ramírez hizo una invitación abierta a toda la ciudad para celebrar el centenario de la Escuela 112, prometiendo una agenda cargada de festejos. "La vida me ha enseñado que vale la pena luchar por los sueños y que vale la pena intentarlo otra vez. Los esperamos para los 100 años; va a haber fiesta, fiesta y más fiesta", concluyó
M.G