Antes de que los tiempos modernos moldearan la carrera hacia el formato de un solo día, la "Doble" tenía una mística que hoy muchos ciclistas recuerdan con nostalgia. El plan era claro: salir de Esquel y llegar al Futalaufquen para instalar un campamento gigante. Allí, entre mates y anécdotas, el cansancio se transformaba en comunidad. Era una experiencia que unía el deporte con la vida al aire libre en su estado más puro.
Hoy nos detuvimos a mirar esta foto: el podio femenino de 1997. Más que una imagen, es un documento histórico del ciclismo en nuestra zona. Aquellas mujeres no solo compitieron contra la ruta y el viento, sino que fueron parte de esa generación que vivió la carrera cuando el pernocte era obligatorio y el campamento el corazón del evento.
Es inevitable preguntarse: ¿qué recordarán ellas de aquel día? ¿Cómo era la bici en el 97? ¿Cuántas historias se tejieron alrededor de aquel campamento que hoy ya no está?
Sabemos que muchos esquelenses tienen sus propias historias. Algunos recordarán el frío de la noche a orillas del lago, otros la dureza del ripio y otros, simplemente, el orgullo de haber sido parte de una época dorada de nuestro deporte regional.
¿Conocés a las protagonistas de esta foto? ¿Participaste en aquellas ediciones con pernocte? Abrimos este espacio para que compartan sus fotos, sus anécdotas y, sobre todo, para que les rindamos homenaje a quienes empezaron a construir la historia de nuestra querida Doble Futalaufquen.