Tras la conformación del jurado popular el lunes pasado, se dio inicio al debate oral y público que tiene como objetivo esclarecer un grave episodio de violencia de género. La Fiscalía, a través de la Agencia de delitos en contexto de violencia de género, sostiene que el imputado, Joaquín Cañumir, mantuvo a su expareja bajo una dinámica de sometimiento sistemático durante el año 2022.
Los hechos denunciados
La teoría del caso presentada por el Ministerio Público Fiscal detalla una escalada de violencia que alcanzó su punto crítico el 27 de noviembre de 2022:
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Agresiones sexuales: Durante la mañana, el acusado ingresó a la vivienda en estado de ebriedad y habría forzado a la víctima a mantener relaciones sexuales no consentidas en diversos sectores del hogar.
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Violencia física y psicológica: Por la tarde del mismo día, el imputado habría insultado y golpeado a la mujer frente a sus hijas, de 12 y 2 años, intentando la víctima en todo momento proteger el bienestar emocional de las menores.
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Violencia económica y laboral: La acusación también incluye la destrucción del teléfono celular de la víctima y la provocación de lesiones en sus manos, afectando directamente su capacidad de trabajar.
El proceso judicial
Mientras la Fiscalía busca exponer la gravedad de los delitos sin revictimizar a las personas afectadas, la defensa particular ha planteado una versión distinta, argumentando que los hechos fueron producto de una situación de violencia recíproca.
El juicio se rige bajo estrictos estándares de protección de los derechos de la mujer, cumpliendo con la Ley Nacional 26.485 y la Convención de Belém do Pará. A lo largo de las jornadas, el jurado compuesto por vecinas y vecinos escuchará peritajes, testimonios de especialistas y pruebas presentadas por las partes para llegar a un veredicto.