Este miércoles 15 de julio se cumplen 16 años de la sanción de la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario, una norma histórica que convirtió a Argentina en el primer país de América Latina en reconocer el derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio.
La aprobación de la ley ocurrió durante la madrugada del 15 de julio de 2010, luego de un extenso debate en el Congreso Nacional. La votación en el Senado terminó con 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones, en una jornada que marcó un antes y un después en la ampliación de derechos en el país.
La norma permitió que las parejas del mismo sexo accedieran al matrimonio con los mismos derechos y obligaciones que las parejas heterosexuales. Entre ellos se incluyeron la posibilidad de compartir una obra social, acceder a derechos hereditarios, obtener pensiones por fallecimiento, proteger la vivienda familiar y realizar adopciones conjuntas.
A 16 años de su sanción, se estima que más de 20 mil parejas contrajeron matrimonio bajo esta legislación en todo el país. Además, Argentina mantiene una particularidad reconocida a nivel internacional: permite que personas extranjeras no residentes puedan casarse bajo esta ley, lo que generó la llegada de parejas de distintos lugares del mundo para celebrar su unión.
Más allá de las cifras, la sanción de la Ley 26.618 significó un cambio social profundo al garantizar que miles de personas pudieran vivir sus vínculos familiares con reconocimiento legal y en condiciones de igualdad.
Dieciséis años después, continúa siendo una de las leyes más importantes en materia de derechos civiles de la Argentina y un ejemplo seguido por otros países de la región.
MA