La fiscal de Esquel, Rafaella Riccono, se refirió a la prevención de los abusos sexuales y sostuvo que se trata de una problemática vinculada a la violencia de género. En ese sentido, remarcó la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI) y de trabajar en la concientización social.
“En el tema del abuso sexual con acceso carnal o de los abusos sexuales, sobre todo estos agudos, es muy difícil una prevención”, señaló Riccono.
La fiscal explicó que este tipo de delitos tienen una relación directa con formas de violencia. “Lo que sí tenemos que tener en cuenta es que esto es una clase de violencia de género. El agresor sexual considera a la mujer, a la niña, al niño, al adolescente o al hombre un objeto de su propiedad, un objeto para satisfacer sus deseos sexuales”, afirmó.
“Y como es un objeto lo puede usar en cualquier momento. Y por eso es una clase de violencia de género, porque en general son las mujeres las que lo sufren. Es una clase de violencia de género porque se la utiliza a la mujer como un objeto”, agregó.
En esa línea, Riccono destacó la necesidad de reconocer la existencia de la violencia de género y evitar discursos que la nieguen: “Es muy importante tratar de, bueno, primero de no minimizar la existencia de violencia de género, no negarla. Y en eso estamos trabajando activamente”.
La fiscal también cuestionó las posturas que niegan la existencia de esta problemática y sostuvo que dificultan el abordaje y la prevención. “Es muy difícil cuando hay corrientes, tanto nacionales como locales, que sostienen que la violencia de género no existe, que la violencia de género es de las mujeres a los hombres. Es un error conceptual muy fuerte”, manifestó.
Además, vinculó la prevención con la permanencia de la Educación Sexual Integral en las escuelas y explicó el rol que cumple en la detección temprana de casos: “Es muy difícil cuando no hay ESI, por ejemplo, cuando se trata de eliminar la ESI de los colegios”.
Riccono señaló que muchos casos de abuso sexual son detectados a partir de relatos de niños, niñas y adolescentes en espacios educativos. “Nosotros, una de las fuentes principales de denuncias de abuso sexual, los simples que son los tocamientos o los abusos sexual con acceso, son los niños y niñas o adolescentes que les relatan en el marco de la ESI a los docentes que fueron abusados”, explicó.
“A mí mi tío me hizo esto, esto y esto. Y lo cuentan en la clase y es la primera oportunidad que tienen ellos de saber que eso no está bien”, agregó.
Finalmente, la fiscal remarcó que la prevención implica educación, reconocimiento de la violencia y un trabajo que incluya también a los varones.
“Entonces, ¿cuál es la prevención? Primero, seguir con la ESI, que tiene que ver con cuidados, con cuidados a los niños, con saber que los cuerpos son de ellos, que nadie los puede tocar”, sostuvo.
“Después, dejar de negar la existencia de la violencia de género. Y luego, tratar de incluir a los hombres en este relato”, concluyó.
R.G