Llega el domingo y las mesas de Esquel se prestan para el momento dulce de la semana. Para acompañar esta tradición, Red43 presenta hoy la segunda entrega de su sección gastronómica dominical, un espacio pensado para poner en valor el conocimiento de los productores y emprendedores locales, quienes comparten sus recetas y mejores trucos culinarios para incorporar en los hogares.
La encargada de guiar este segundo encuentro es María Laura Ramón, referente y creadora de Dulcinea, un reconocido proyecto local de pastelería artesanal. María Laura se suma a este ciclo para demostrar que el decorado final puede transformar una preparación simple en un producto digno de una vitrina profesional, ideal tanto para replicar en casa como para quienes buscan impulsar un emprendimiento propio.
Para esta ocasión, la propuesta consiste en dominar por completo la técnica del glacé de limón. El punto de partida clave y el gran desafío de esta receta radica en la consistencia. Según explicó la pastelera, el objetivo principal es lograr un glacé que esté fluido pero que no quede "transparentón". Para alcanzar ese punto pesado y con un color blanco bien definido, el secreto está en combinar azúcar impalpable con jugo de limón totalmente puro, mezclando con paciencia hasta que tome cuerpo.
El proceso de decoración requiere de una técnica específica: se debe volcar la preparación directamente en el centro del budín para poder distribuirla de manera uniforme. "Nosotros buscamos que llegue a todos los lados del budín. Se puede esparcir con una pequeña espátula o, en el caso de que tengan una cuchara, se puede hacer con una cuchara. Si se chorrea un poquito no pasa nada, pero no es que busco ese efecto a propósito", detalló sobre el acabado estético.
Una vez que el glacé cubre la superficie y luce muy brilloso, llega el truco fundamental e indispensable para lograr esa textura crocante tan deseada. Para que se seque bien y forme una costrita linda, el secreto consiste en espolvorear inmediatamente una buena capa extra de azúcar impalpable por encima. De esta manera, la humedad residual que tiene el glacé por el líquido del jugo de limón va absorbiendo lentamente el azúcar seco de la superficie, sellando la preparación por completo.
Finalmente, María Laura dejó una recomendación muy importante respecto a los tiempos de conservación y envasado, un factor clave si el objetivo es la comercialización. "Si lo quieren embolsar, la recomendación es que lo dejen secar bien bien, si lo quieren porcionar también. Y si no, si lo van a tener expuesto así sobre la mesa, lo pueden poner directamente", aconsejó para cerrar el paso a paso.
Desde Red43 agradecemos a María Laura por su excelente predisposición, su calidez para sumarse a este espacio y por compartir de manera tan clara los secretos de su oficio para que todos puedan perfeccionar sus recetas dulces en casa.
F.P