Fue tanta la espera de lluvias y nieves para la región, que ahora que la tenemos, notamos las diferencias.
La acumulación de agua no es solo un buen augurio para los lagos y arroyos, fuentes de agua potable para los vecinos y vecinas.
También es el ecosistema de otras especies que habitan la región. Y unos vecinos muy particulares.
Los teros ya regresaron a la zona de Esquel. Desde el día lunes, tras la nevada, pudieron verse en los cerros y descampados, las primeras parejas de teros que vuelven año a año a anidar en los mismos lugares y continuar con su familia.
Nada llamativo. Salvo que la memoria oral de las personas nos marca que la llegada de los teros suele ser a mediados de septiembre.
¿Se adelantó la nevada del fin del invierno? ¿Las aves están desorientadas?
Para no perder la esperanza de que el agua y la nieve sigan cayendo. se puede pensar simplemente que son algunas parejas de teros ansiosas por armar su nido tras los anteriores inviernos que fueron muy secos en comparación. Y recordar a los vecinos que no interrumpan con su ciclo natural, ya que son aves que no temen en defenderse y atacar si se sienten atacadas. Sobre todo cuando comienzan a anidar. Y todo indica que ya están por empezar a hacerlo en nuestra región.
SL