RED43 sociedad Pinot NoirVitivinicultura
18 de Agosto de 2026
sociedad |

Día Internacional del Pinot Noir: por qué esta cepa encontró en Trevelin un lugar ideal

Las condiciones climáticas de la región permiten desarrollar una variedad delicada y exigente que ya tiene presencia en distintos viñedos y forma parte de la identidad vitivinícola local.

Escuchar esta nota

Cada 18 de agosto se celebra el Día Internacional del Pinot Noir, una de las variedades más reconocidas del mundo y también una de las que mejor representa el potencial de los territorios de clima frío. En el Valle de Trevelin, esta cepa encontró condiciones particulares para desarrollarse y hoy forma parte de una actividad vitivinícola que continúa creciendo al pie de la cordillera de los Andes.

 

El Pinot Noir tiene su origen en Borgoña, Francia, donde se cultiva desde hace más de mil años. Su nombre proviene de las palabras francesas “pin”, por la forma compacta de sus racimos, y “noir”, por el color oscuro de sus uvas. Es una variedad reconocida por su delicadeza y por requerir condiciones específicas para alcanzar una buena maduración.

 

 

Entonces, ¿por qué se da tan bien en Trevelin?

 

 

La respuesta está, en buena medida, en el clima. El Pinot Noir es una variedad que se adapta especialmente bien a regiones frías y en Trevelin encuentra un escenario particular: temperaturas bajas, noches muy frías y una marcada amplitud térmica entre el día y la noche.

 

Para esta cepa, el frío no necesariamente es un obstáculo. Por el contrario, permite una maduración más lenta de las uvas y ayuda a conservar la acidez y la frescura, características que distinguen al Pinot Noir. A esto se suma la cantidad de horas de sol durante el día, que permite que las plantas completen su ciclo en un territorio donde las condiciones climáticas son exigentes.

 

Es justamente esa combinación de frío, sol, amplitud térmica y un entorno cordillerano la que genera un escenario particular para una variedad delicada y exigente. En Trevelin, las condiciones que podrían parecer extremas terminan convirtiéndose en parte del carácter de los vinos.

 

 

La Ruta 259, una postal que sigue creciendo

 

 

El crecimiento de la actividad puede verse a lo largo de la denominada Ruta del Vino de Trevelin, que reúne establecimientos rodeados de paisajes cordilleranos y propone conocer los viñedos, sus productores y los procesos detrás de cada botella.

 

Entre los pioneros se encuentra Viñas del Nant y Fall, ubicada sobre la Ruta Provincial 259 km 52,5, a orillas del río que le da su nombre. Allí se implantaron los primeros viñedos de Trevelin y actualmente se cultivan, entre otras variedades, Pinot Noir, Riesling, Gewürztraminer y Chardonnay.

 

Otra de las bodegas que apuesta por esta cepa es Contra Corriente, una de las más cercanas a la ciudad de Trevelin. A orillas del río Percy, cuenta con tres hectáreas implantadas con variedades adaptadas al clima frío, entre ellas Pinot Noir, Chardonnay, Riesling y Gewürztraminer.

 

Sobre la Ruta Provincial 259 también se encuentra Casa Yagüe, cuyos viñedos abarcan siete hectáreas a 330 metros sobre el nivel del mar. En este emprendimiento, ubicado cerca del río Futaleufú y de la frontera con Chile, el Pinot Noir comparte espacio con variedades como Chardonnay, Sauvignon Blanc y Cabernet Franc.

 

La propuesta se amplió en los últimos años con nuevos proyectos, entre ellos Bodega Entre Senderos Wine & Lodge, un emprendimiento boutique ubicado en el entorno natural de Trevelin que combina producción vitivinícola, visitas y degustaciones junto al paisaje cordillerano.

 

A esta creciente ruta se sumó también Chacra Baruk, un proyecto familiar ubicado en el corazón del valle, junto al río Futaleufú y al pie del Cerro La Monja. Desde 2016, el emprendimiento cultiva 3.000 plantas de Pinot Noir y Gewürztraminer bajo la Indicación Geográfica Trevelin.

 

En este caso, las condiciones extremas también forman parte de la identidad del viñedo: vientos intensos y heladas frecuentes acompañan el desarrollo de las plantas y contribuyen a las características particulares de sus uvas. La cosecha manual y los procesos de elaboración a baja temperatura buscan conservar la frescura y elegancia asociadas a los vinos de clima frío.

 

Así, lo que comenzó con los primeros viñedos del valle fue dando lugar a un entramado de productores que hoy convierte al vino en uno de los nuevos atractivos productivos y turísticos de Trevelin y sus parajes.

 

El Pinot Noir, una cepa históricamente asociada a los grandes vinos de regiones frías, encontró en este rincón de la Patagonia un territorio donde las bajas temperaturas, la amplitud térmica, los suelos y el paisaje cordillerano se combinan para darle una expresión propia.

 

Y mientras la Ruta del Vino continúa creciendo, cada copa de Pinot Noir producido en el valle cuenta también una parte de la historia reciente de Trevelin: la de una actividad que se abrió camino en un territorio de clima desafiante y que hoy comienza a ser reconocida como parte de su identidad.

 

 

 

Fotografía: Nicolás Sirerol 

 

A.M.D

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error