La preocupación crece entre los vecinos de Esquel por la interrupción de servicios de distintas obras sociales y prepagas. Si bien el caso de PAMI es uno de los que mayor repercusión genera, no es el único.
El caso de Avalian, es otros de los ejemplos de interrupciones en el servicio, una situación que se mantiene desde el mes de julio y que suma dificultades a un sistema de salud que ya atraviesa distintos inconvenientes.
Desde el Círculo Médico de Esquel explicaron que la suspensión de la atención a los afiliados de Avalian se originó en diferencias vinculadas con la modalidad de facturación y los nomencladores utilizados para las distintas especialidades médicas.
Según explicaron desde la entidad, durante los últimos cuatro o cinco años, los profesionales vienen solicitando a la empresa la incorporación de determinados nomencladores que son utilizados habitualmente para establecer los valores correspondientes a cada especialidad.
“Venimos con bastantes problemas a la hora de incorporarnos a los nomencladores”, señalaron desde el Círculo Médico, al explicar que Avalian mantenía una modalidad de trabajo que, según los profesionales, había quedado desactualizada respecto de la utilizada por otras obras sociales y empresas de medicina prepaga.
Desde el sector médico indicaron que estos nomencladores surgen de las negociaciones que llevan adelante las entidades representativas de cada especialidad y funcionan como una referencia para establecer los valores de las prestaciones. En ese sentido, remarcaron que el pedido realizado a Avalian apunta a utilizar una metodología similar a la que ya aplican otras empresas y obras sociales.
Entre las entidades mencionadas por los profesionales aparecen Sancor Salud, Swiss Medical y distintas obras sociales sindicales, que ya trabajan con este tipo de nomencladores.
Ante la falta de acuerdo, el Círculo Médico de Esquel decidió avanzar con el denominado “corte de crédito” a Avalian. Desde la entidad explicaron que la situación se había vuelto insostenible debido a la imposibilidad de continuar facturando bajo el esquema que venían utilizando.
La empresa presentó posteriormente una contrapropuesta, pero desde el Círculo Médico realizaron observaciones debido a que, según indicaron, la propuesta todavía no contemplaba completamente la incorporación de los nomencladores solicitados.
La respuesta de los profesionales fue enviada hace aproximadamente una semana y, al momento de realizar estas declaraciones, todavía no habían recibido una nueva comunicación de la empresa.
Desde el Círculo Médico aclararon que Avalian no es una de las prepagas con las que habitualmente se producen cortes de atención y señalaron que el objetivo es alcanzar un acuerdo que permita retomar las prestaciones.
Los profesionales también explicaron que la situación se enmarca en una modalidad de trabajo común entre las entidades médicas de la provincia.
En Chubut funciona una Federación Médica integrada por la AMECH, la Asociación Médica de Trelew, el Colegio Médico de Puerto Madryn, el Colegio Médico de Comodoro Rivadavia y el Círculo Médico de Esquel.
Según explicaron desde la entidad local, estas instituciones mantienen criterios similares para negociar con las obras sociales y utilizan los mismos nomencladores. El objetivo es sostener una línea de trabajo común entre las distintas ciudades de la provincia.
Desde Esquel remarcaron que en otras localidades Avalian habría aceptado este esquema, por lo que consideran que el reclamo planteado no implica solicitar una condición excepcional, sino implementar una modalidad que ya funciona en otros puntos del territorio.
Los afiliados, en el medio de la disputa
Mientras las entidades médicas y la empresa discuten cuestiones administrativas y contractuales, quienes quedan en el medio de la situación son los afiliados.
Se trata de vecinos que contrataron una cobertura médica, pagan mensualmente por ese servicio y esperan poder acceder a sus profesionales y prestaciones cuando las necesitan. Un desacuerdo relacionado con nomencladores, modalidades de facturación o condiciones de contratación termina teniendo una consecuencia concreta para ellos: dificultades o directamente imposibilidad de acceder a la atención médica habitual.
El conflicto vuelve a poner en evidencia cómo las diferencias entre prestadores y financiadores del sistema pueden trasladarse rápidamente a los pacientes, que son quienes terminan afrontando las consecuencias de decisiones sobre las que no tienen ninguna posibilidad de intervenir.