La historia de Valentina Cooke, artista nacida y criada en El Bolsón, llegó a uno de los principales medios nacionales. Clarín publicó un extenso retrato sobre su vida, desde la infancia en una familia vinculada al movimiento hippie y la música hasta su presente como cantante y referente de la banda Escorpia.
La nota reconstruye buena parte de una historia atravesada por la música, los vínculos familiares, la vida en la cordillera y el salto a Buenos Aires durante la adolescencia. También cuenta su relación con Gaspar Benegas, guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, y el vínculo artístico que años después estableció con Carlos “Indio” Solari.
Una infancia entre montañas, música y vida comunitaria
Valentina creció en Mallín Ahogado, en El Bolsón. Su padre, Mike Cooke, era un músico inglés que llegó a la Argentina y, después de pasar por Buenos Aires y tocar en espacios como el Café Einstein, terminó instalándose en la Comarca. En ese ambiente creció Valentina junto a sus hermanos, rodeada de naturaleza y música.
Su padre, Mike, participó de una escena porteña en la que también estuvieron bandas como Sumo y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La relación con la música comenzó desde muy temprano. Entre guitarras, canciones y fogones transcurrió parte de su infancia, mientras que su vínculo con Gaspar Benegas también comenzó cuando ambos eran chicos.
De El Bolsón a Buenos Aires con 15 años
Uno de los momentos que más sobresalen del relato es el viaje que Valentina hizo a Buenos Aires cuando tenía apenas 15 años. Después de recibir una carta de Gaspar, tomó un micro en El Bolsón y viajó sola hacia la ciudad. Él la esperaba en Retiro y, desde entonces, comenzó otra etapa de su vida.
En Buenos Aires trabajó como moza en distintos bares de Palermo, entre ellos El Taller, un lugar frecuentado por integrantes de Los Redondos. Mientras tanto, Benegas también buscaba la manera de sostenerse económicamente. Fue en esa etapa cuando María José Cantilo, madre de Gaspar y cantante, comenzó a alentarla para que desarrollara su propia faceta musical.
El vínculo con el Indio Solari
Con el paso de los años, la historia de Valentina volvió a cruzarse con el universo ricotero, esta vez de una manera inesperada. Su pareja, Gaspar Benegas, integró Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y eso permitió que ella conociera personalmente a Carlos “Indio” Solari.
El vínculo artístico creció después de un encuentro en el último show de Solari en Olavarría. Más tarde, el músico se interesó por el trabajo de Cooke y la invitó a participar con su voz en “Serenata de los santos fumadores”.
También trabajaron en material inédito en el estudio que Solari tenía en Parque Leloir. Según contó Valentina, una de las canciones quedó terminada y otra no llegó a completarse.
Una historia que también tiene una herida en El Bolsón
El retrato publicado por Clarín también recupera uno de los episodios más dolorosos de la vida de Valentina. La casa familiar donde pasó parte de su infancia en El Bolsón fue destruida por un incendio.
El lugar había sido construido por su padre y formaba parte de los recuerdos de sus años en la Comarca. La pérdida de esa vivienda aparece en su historia personal junto con la muerte de su padre, ocurrida en octubre de 2025.
A pesar de esas pérdidas, Valentina continúa vinculada a la música. Actualmente lidera Escorpia, una banda que reúne diferentes estilos, y también trabaja en un proyecto junto a Luciana Palacios, corista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
La historia de una mujer de la Comarca
La aparición de Valentina Cooke en Clarín pone nuevamente en escena una historia que comenzó en El Bolsón y en la Comarca Andina, pero que con el tiempo atravesó escenarios, familias y protagonistas centrales de la música argentina.
El extenso retrato nacional permite conocer una trayectoria que va mucho más allá de sus vínculos con figuras conocidas. Es también la historia de una mujer que dejó la Comarca siendo adolescente, construyó su vida en Buenos Aires y encontró en la música una manera de contar su propio recorrido.
O.P.