La investigación comenzó a partir de una denuncia penal que puso en la mira a una estructura de personas que, de manera sistemática, ingresaba a fincas ajenas para practicar caza furtiva de distintas especies silvestres, principalmente jabalí y ciervo colorado.
De acuerdo con lo informado, además de la actividad ilegal, durante estos ingresos se habrían producido otros hechos, como daños en alambrados y el hurto de cámaras de fototrampeo instaladas en distintos establecimientos.
A partir de la investigación llevada adelante por la División Policial de Investigaciones (DPI) y la Fiscalía de Esquel, este viernes 4 de septiembre se concretaron dos allanamientos en inmuebles ubicados en el casco urbano de Trevelin.
Los procedimientos arrojaron un resultado positivo y permitieron secuestrar distintos elementos vinculados directamente con la causa. Entre ellos se encontraron municiones de diferentes calibres, equipos de visión nocturna, equipos manuales de comunicación e indumentaria utilizada para la actividad de caza, además de otros elementos considerados de interés para la investigación.
Durante los operativos también fueron identificados dos hombres, sindicados como presuntos participantes de los hechos investigados. Asimismo, se documentó mediante fotografías la presencia de canes utilizados para la práctica de caza furtiva.
La causa continúa en trámite ante el Ministerio Público Fiscal de Esquel.
AMD