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Ellos proponen, usted decide. Hoy, Omar Burgoa

Omar Burgoa es intendente de 28 de Julio (por segunda vez) y precandidato a gobernador de la provincia. Licenciado en historia, casado y con cuatro hijos, milita desde los 16 años en el justicialismo. Además, es agricultor, con un título de Bachiller Agrario Nacional. Trabajó en una empresa constructora de cañerías, fue guía de gomones, estuvo en una empresa exportadora en Dolavon y realizó tareas en un frigorífico. Vive en su chacra y sigue trabajando en ella.

 

En entrevista con Ricardo Bustos, nos cuenta las maneras en que desea cambiar la provincia, las prioridades de su gestión y su postura frente a la minería, entre otros temas importantes.

 

Te invitamos a ver la entrevista completa en video.

 

P: ¿Cuál es su diagnóstico del estado de la provincia?

 

R: Un diagnóstico crítico, complejo, porque no es una cuestión únicamente de esta administración. Estamos debiendo dinero a acreedores internacionales que está por encima de los 1200 millones de dólares, que tiene como garantía una de nuestras mayores fuentes de ingresos corrientes, que son las regalías petroleras. El estado hoy tiene que afrontar la prestación de servicios básicos, como la educación, la seguridad, el acceso al trabajo, la salud, que por la geografía que tiene Chubut es de difícil mantenimiento. Y hablamos solo de mantener lo que tenemos, no hablamos de ampliar, mejorar. Los conflictos sociales se han comido a los funcionarios. Tenemos un telón de fondo complicado.

 

P: ¿Cuáles serían las tres primeras decisiones, las más importantes, de los tres primeros meses de su gestión?

 

R: De acuerdo a la realidad que heredemos, de la cual no vamos a renegar, porque estamos acá por vocación, justamente sería atacar con los recursos que tengamos en ese momento el inicio de clases, garantizar la salud en los términos en que podamos hacerlo, ocuparnos de estos temas, fundamentalmente. Tratar la problemática de seguridad desde lo logístico, es decir, lo que pueda hacer el poder ejecutivo inmediatamente, a través del Ministerio de Gobierno y la policía, y tratar de abordar de forma inmediata un plan para poder organizar la cuestión energética, las regalías, contratos de petróleo, cosas que nos interesa revisar porque de ahí salen los recursos que nos están faltando hoy.

 

P: El estado no paga a proveedores porque no puede emitir más deuda. Para emitir más deuda, ha tenido que esperar prácticamente un año a fin de poder emitir nuevos títulos públicos. Esto muestra el estado de situación de la deuda financiera. ¿Qué va a hacer con la deuda pública?

 

R: Tenemos que pensar bien en qué palabra vamos a utilizar. Si hablamos de reestructuración eso tiene un mensaje hacia los acreedores que puede ser nocivo, pero si tenemos que entrar en tratamiento de un tema en especial, yo creo que lo que podemos encarar es una renegociación de la deuda, si tenemos un gobierno nacional que nos permita trabajar en conjunto con el banco central para poder trabajar esto de otra manera. Estamos atrapados en un círculo vicioso en el cual, en la disparada del dólar que devalúa cada vez más el peso, genera que tengamos más ingreso en pesos por las regalías petroleras, que las cobramos en dólares cuando se exporta el petróleo, pero también son licuados por la inflación que tenemos. Entonces, no nos sirve de mucho que nuestros ingresos aumenten en pesos cuando también nuestra deuda, que es en dólares, se multiplica en pesos a pasos agigantados. Es decir que es un cuento de nunca acabar, si no conseguimos ponerle un freno que nos sirva para poder pensar y planificar de qué manera vamos a echar a andar de vuelta el aparato productivo.

 

P: Usted hablaba de la fuerza productiva. La provincia tiene muchísimos recursos. ¿Qué rol va a caber en su gobierno del sector privado y la inversión privada? Y, en ese rol, ¿qué rol va a cumplir la industria de la minería?

 

R: Para mí, el sector privado tiene que ser el gran indemnizador de la ocupación de mano de obra, poder emplear a las personas que hoy estén desocupadas. Creo que en esta economía provincial que tenemos hoy, si ponemos el acento en la producción con alto valor agregado, nos vamos a encontrar con que nos faltaría gente para trabajar. El gobernador hace poquitos días dijo que éramos la segunda provincia exportadora de productos de mar de la Argentina. Chubut, por ejemplo, de industria pesquera, no tiene fábricas de cajones de pescado, no reparamos redes, no tenemos una industria frigorífica que procese todo el pescado o el langostino que se está capturando. Todas estas cosas están en la calle: ¿cómo puede ser que el estado no las tome y no obre en consecuencia? Es un recurso muy preciado. Si hablamos de la actividad energética, el petróleo no tiene pensado refinar en Chubut absolutamente nada, y esto es algo que depende del criterio estatal, tiene que ver con la política de estado. Respecto de lo minero, yo particularmente tengo un criterio de oponerme a la radicación de los proyectos megamineros, en tanto y en cuanto sean estas las reglas que están propuestas. Creo que es un saqueo económico que tributen solamente el 3 % sin ningún criterio de aplicación de agregado de valor local, o sea, acá no está pensada la gran inversión siderúrgica. No tenemos un ALUAR para todo el metal que se pudiera extraer de la meseta y que nos permitiría ser exportadores mundiales de plata, de oro, de plomo, de zinc y tantos otros minerales. La mirada pública que tengo yo es tener muy claro que el recurso, lo que se nos iría por el costado, no solamente lo que no está registrado, es cuantiosísimo. Entonces, si vamos a hablar de generar ingresos que sean sustanciales en la provincia para quemar un recurso no renovable y potenciar el desarrollo, el estado debe ser un gran recaudador, justamente, de los aranceles para exportación, pero no de un producto sin elaborar, sino de un producto que ya esté depurado.

 

P: El estado de situación al que llegó la provincia tiene que ver con el estado sobredimensionado en la cantidad de empleados públicos, gasta más de lo que tiene. ¿Qué mirada tiene usted sobre la necesidad o no de hacer un ajuste del estado y un ajuste de la política?

 

R: Algunos dicen que tenemos 46,000 agentes, otros dicen que tenemos más de 50,000. De la manera que sea, es un número crítico, que compromete más del 90 % del presupuesto de gastos, afectados a pagar sueldos. Pero me parece a mí que estamos en este estado de cosas porque hay una dirigencia que, hace 30 años, no supo generar un proyecto de desarrollo con la provincia del Chubut, un proyecto que sea sostenible, más allá de la administración de un color político. Hoy tenemos que generar nosotros una racionalización del estado, una eficientización del estado, de los agentes públicos, pero debemos hacerlo con la gente de adentro: acá no podemos hacer la gran Mauricio Macri, de sacar la gente por la ventana. Ya hemos hecho el compromiso con las administraciones anteriores de incorporar gente. Ahora, evidentemente, no se puede incorporar más gente al estado, pero tenemos que generar un criterio de eficiencia.

 

P: ¿Usted es partidario, para evitar este sobredimensionamiento del estado, de alguna herramienta legal que no solo para usted como gobernador, sino para los futuros gobernadores, limite cuántos empleados públicos puede haber cada cuántos habitantes?

 

R: Hay antecedentes, sobre todo en Puerto Madryn: tiene una afectación límite al pago de sueldos del total de presupuesto. Eso ya de por sí limita el número y creo que no sería una mala medida tomar como referencia lo que hizo Das Neves, de revisar los nombramientos, por ejemplo, que son todos de planta política. Si lo tomaran como un antecedente legal válido, sería una medida prudente para que la gente vea que no es nada inamovible. La gente que está incorporada en una gestión política llega y no llega para quedarse, sino que llega para trabajar mientras dure la gestión, por lo menos por lo que son empleados de planta política. Sería una cuestión de transparencia.

 

P: El año 2018 fue el año en que nuestros hijos pasaron más de 100 días sin clases, una real catástrofe educativa. ¿Entiende usted que sería prudente, necesario, factible, implementar alguna legislación que declare al servicio con algún limitante para las huelgas? ¿Cree usted que se puede limitar el derecho a huelga?

 

R: Yo pienso que no, lo que tenemos que hacer es tener un diálogo mucho más firme y pautas de conducta y de convivencia con los sindicatos, que generen otro ámbito de confianza. Cuando se planteó la profundización del conflicto yo tuve una charla con varios de los conductores de sindicatos y la conversación era que pedían la presencia del gobernador. Yo se lo transmití a Arcioni esto, y se lo dijimos por los medios, inclusive. Realmente podría haber evitado que la sangre llegue al río y que llegara a un nivel de aparente desidia de parte del estado, de no dialogar con un sector público que, evidentemente, tenía cuestiones de fondo para plantear.

 

P: ¿Es partidario usted de mantener en 6 el número de miembros del Tribunal Superior? ¿Qué rol cree usted que debería tener la justicia y qué debería hacer usted para que la justicia tenga un rol preventivo y sancionatorio, que nos evite un dolor de cabeza como lo que nos ha evitado el año pasado?

 

R: Hay que ver cómo se han manejado en estos últimos 16 años los roles de cada poder. No puede haber intromisiones de un poder dentro del otro. Yo no compartí en su momento que fuera ampliado porque se diluye el poder de los ministros. Es algo que habrá que revisar, por ahí no es para dar una respuesta así, tan espontánea como yo te la podría dar con otros temas, porque considero que es un tema de fondo. Yo estaría opinando, como potencial gobernador, sobre el rol de uno de los tres poderes que tiene su independencia, y yo considero que es el que rige las cuestiones de fondo, las de larga duración, porque es un poder que no es electo por el voto popular. Está constituido por personas que tienen otro régimen de acceso a ese poder, que son los jueces, y tienen después una durabilidad en su función que excede la del poder ejecutivo o legislativo. Creo yo que lo que está demandando la sociedad es una justicia más igualitaria. La gente hoy te dice “yo me siento víctima” en el sentido de que la justicia por ahí habla de que la víctima es el que me robó, el que me asaltó, el que me violó, el que asesinó a un miembro de mi familia. Son temas delicados. Es un tema que habrá que charlarlo y se está conversando con la sociedad. La gente común está muy enojada. Lo de la ampliación del Superior es un tema que genera mucha controversia y que se podrá revisar, pero no es para darte una respuesta así tan espontánea.

 

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