De acuerdo a fuentes consultadas por Red43, las cuentas de provincia se encuentran hoy en día equilibradas, pero con un límite que no permitiría algunas exigencias que esgrimen los sindicatos sobre la posibilidad de adelantar los aumentos acordados en paritarias.
Esto se debe a que el arduo trabajo financiero que se realizó durante dos años y que permitió abonar los sueldos de los empleados públicos en tiempo y forma durante los primeros días de cada mes y habilitar paritarias, además de aplicar cláusulas gatillo comprometidas, consumen en gran parte el presupuesto de ingresos.
Con esta situación, si los gremios exigen un nuevo aumento al firmado días atrás y el anticipo de los acordados, se podrían en juego los números del Estado.
El poco margen de acción que tiene la economía provincial ha permitido avanzar en algunas obras y ayudas a localidades y comunas, pero no más de eso ya que los ingresos están destinados al pago de salarios.
Por otro lado, la ingeniería financiera ensamblada para la situación actual también debe prever todo el 2022 y 2023 sin ejecutar posibilidades para el gobierno entrante.
"Las ofertas firmadas en paritarias son todas las posibles para un Estado que está saliendo de una situación económica muy compleja, con una provincia endeudada, el pago escalonado y los golpes que la pandemia le asestó a la producción" se dejó entender.