El director de Bromatología de la Municipalidad de Esquel, Benjamín Lobos, en diálogo con Red43 se refirió al decomiso de 227 kilos de alimentos que no contaban con certificación y pretendían ser ingresados a la ciudad a bordo de un vehículo particular.
El hallazgo fue realizado en el marco de un control de rutina que realizó Gendarmería Nacional sobre el ingreso a la ciudad.
Tras la detección de abundante cantidad de productos de mar, como caracoles, bivalvos, moluscos y mejillones se dio intervención al área de Bromatología, la cual procedió al decomiso de la mercadería por considerar que se trataba de un riesgo para la salud pública.
La mercadería incautada fue trasladada y el caso se encuentra a cargo del Tribunal Municipal de Faltas.
Según detalló Lobos, "al momento del control no contaba con los papeles habilitados y viajaba en un vehículo que no estaba apto para transportar este tipo de productos. Era un vehículo particular".
"Hacemos hincapié en que todos los emprendedores antes de avanzar en el rubro gastronómico se asesoren con nosotros porque eso hace que podamos evitar malos entendidos y sea seguro para el resto de la comunidad. Nos duele mucho tirar cierta comida, pero cuando constituye un riesgo para la salud pública es imposible rescatarla", sostuvo.
"Pedimos prestar atención en los lugares en los que se compra, evitar consumir alimentos que se venden sin controles necesarios y sobre todo si observan algo raro en sus distribuidores que lo informen al área así podemos investigar", concluyó.
C.S.