Según explicó Estela Castaño, la ley marco habilitaba contratos anuales, pero bajo el decreto 84 del 2023 se enfrentan a la posibilidad de que se reduzcan a tres meses. Esta situación genera preocupación entre los trabajadores, muchos de los cuales llevan décadas desempeñando sus funciones en condiciones precarias, pero con contratos anuales renovables.
La falta de comunicación oficial y la ausencia de autoridades nacionales en la institución aumentan la incertidumbre. Los empleados, alrededor de 50 en esta situación, temen no recibir su salario de enero debido a la falta de contrato y a la falta de definiciones sobre la reorganización de la estructura del Parque.
En medio de esta situación, los trabajadores optaron por la asamblea permanente y movilización. La semana pasada, se unieron a una manifestación en la que participaron otros sectores y la comunidad local. Ahora, planean presentar un petitorio al gobernador Ignacio Torres y a los intendentes de Esquel, Cholila y Trevelin, para exponer la realidad del Parque Nacional Los Alerces.
Castaño destacó que el Parque, con alrededor de 100 empleados, ya enfrenta deficiencias debido a su vasta extensión de más de 250,000 hectáreas y la diversidad de tareas que abordan, desde control y vigilancia hasta brigadistas que previenen incendios y atienden emergencias. Sin contratos renovados, la situación se vuelve aún más desafiante.
Hernán Mondino, delegado de ATE en el Parque Nacional Los Alerces, también se expresó sobre la incertidumbre laboral. "Alrededor de 30 compañeros brigadistas contratados se encuentran en una situación similar", contó. Mondino señaló que esta incertidumbre también está relacionada con cambios en la política de conservación, incluyendo modificaciones en leyes ambientales.
Los trabajadores del Parque Nacional Los Alerces resumieron la situación en dos consignas: "No a los despidos" y "No al cierre del Parque".
O.P.