Desde 1980, cada año se celebra el 19 de febrero como el Día Mundial de las Ballenas. Esta iniciativa surgió a partir de una idea de Greg Kauffman, fundador de la Pacific Whale Foundation, con la finalidad de tomar conciencia sobre el peligro de extinción que sufren las ballenas jorobadas que viven frente a la costa de Maui, Hawái.
Sin embargo, el Día Mundial de las Ballenas no solo se refiere a las jorobadas que están en Hawái, sino a todas las especies que habitan en los océanos de nuestro planeta.
Las ballenas son muy importantes para los océano, ayudan de diversas maneras a mantener saludable la vida en el mar.
También son especies que tienen un importante rol en la estructura, dinámica y función del ecosistema. Al ser animales de gran tamaño, al depredar sus presas afectan el ciclo de nutrientes, además almacenan grandes cantidades de carbono directamente en sus cuerpos, y sus fecas pueden estimular el crecimiento de fitoplancton (alimento de miles de especies en el océano).
Además son considerados como centinelas ya que actúan como indicadores de su entorno y pueden entregar alertas tempranas sobre posibles cambios en los ecosistemas (si es que disminuye su presencia es porque algo está afectando a ese ecosistema).
E.H