La solicitud de Grassi para revisar su situación carcelaria genera preocupación entre los abogados de las víctimas y puso en alerta al abogado Juan Pablo Gallego.
Grassi, condenado en junio de 2009 por abuso sexual agravado, fue sentenciado a 15 años de prisión por atacar a dos menores en la Fundación Felices los Niños, una institución que él mismo fundó. La sentencia fue confirmada en 2017 por la Corte Suprema, y desde entonces, Grassi estuvo recluido en el pabellón N° 6 de la Unidad Penitenciaria N° 41, reservado para presos con buena conducta.
De respetarse la condena original, Grassi debería permanecer en prisión hasta mayo de 2028. Sin embargo, el sacerdote solicitó la revisión de su condena con el fin de obtener una liberación anticipada, lo que generó una respuesta inmediata del abogado de las víctimas.
En diálogo con la agencia NA, Juan Pablo Gallego expresó su preocupación y explicó que tiene los elementos necesarios para evitar que se le conceda el beneficio de la libertad. “Voy a exponer y alegar los motivos por los cuales Grassi no puede salir. En primer lugar, porque el propio Código Penal establece que los delincuentes sexuales no pueden solicitar este tipo de beneficios. Además, Grassi presentó su solicitud por escrito, pero el tribunal abrió el incidente a prueba y se le pidió una pericia psicológica a la cual él se opuso. También ha habido mucho cabildeo con el informe carcelario”, detalló Gallego.
El abogado también criticó a Grassi por ser un “poderoso” que “siempre aprovecha” momentos de “distracción” para obtener beneficios. En esta ocasión, Grassi se representará a sí mismo en la audiencia, ya que se recibió de abogado mientras estaba en prisión.
O.P