Trascendió que el pronóstico de salud del hombre arrastrado por una máquina vial sería lamentablemente desalentador, pues habría sufrido un corte de médula y no podría caminar por el resto de su vida. El muchacho, que dormía a la intemperie, pues está en situación de calle, necesitaría en adelante de una silla de ruedas para desplazarse. Ocurrió en Neuquén.
Fuentes al tanto del caso indicaron que la grave lesión de la víctima, que respondería al nombre de Carlos, sería de tipo medular, pero no especificaron si correspondiese a la médula espinal o a médula ósea, aunque lo que sí insistieron en que las heridas le impedirían volver a desplazarse con sus piernas.
La situación ya habría sido comunicada a sus familiares, que se prepararían para impulsar una denuncia judicial contra quien resulte responsable de la desgracia del joven y sus nefastas consecuencias.
Por supuesto, los familiares buscarían contar con los informes científicos pertinentes para sustentar sus reclamos y su pedido de justicia, por lo que este miércoles y jornadas próximas resultarían fundamentales para los pasos a seguir.
El hecho que involucró al hombre, de 31 años de edad, ocurrió la mañana del martes, en un predio privado, ubicado en la esquina de San Luis y Mariano Moreno, frente al barrio 12 de Septiembre.
Sucedió que una máquina motoniveladora había empezado a despejar la maleza y a emparejar el terreno. En determinado momento, un trabajador que asistía al conductor del rodado le avisó a los gritos, desesperadamente, que había una persona en la hoja de la máquina, donde remolcaban el material que iban despejando. De inmediato, se detuvo la marcha y se dio aviso a las autoridades competentes.
El muchacho resultó con fracturas y fue trasladado de gravedad al Hospital Pedro Moguillansky. Sus lesiones de médula habrían sido de extremas consecuencias.
A todo esto, días atrás, un episodio ocurrido en el Parque Rosauer, que casi termina en un drama de proporciones, involucró a dos personas en situación de calle que utilizaban “el depósito del placero” para dormir. Por lo que se supo, se habrían dormido y al despertar se encontraron con que el lugar había empezado a arder y no podían salir porque la puerta de salida se encontraba cerrada con un candado.
Se habla también de que podría haberse tratado no de personas en situación de calles, sino de mochileros que estaban de paso, pero la versión que circuló con más insistencia se menciona fue la otra.