No resulta extraño que en época de feria judicial se eleven presentaciones por parte de algunos condenados o procesados y que tienen un denominador común: lo insólito. En este rubro se puede inscribir un pedido impulsado por un hombre de nombre Javier que, la semana pasada, participó de una audiencia junto a su defensor particular donde, sin sonrojarse pidió permiso para ir a jugar al pádel. El hombre no recibió un rotundo no y se ilusiona con que el Cuerpo Médico Forense acompañe su solicitud.
La audiencia para tratar el sorpresivo pedido fue llevada a cabo el pasado 23 de enero y tuvo la intervención de la fiscalía, la defensa y un juez de Ejecución penal de la región. A través de la plataforma Zoom, la defensa explicó el motivo de la requisitoria y apuntó que su representado, que cumple prisión domiciliaria, necesita hacer ejercicio físico según recomendación médica. Sin embargo, no se limitó a esa explicación, sino que avanzó con un pedido para que su defendido sea autorizado para practicar pádel dos veces por semana y caminatas de una hora por día.
Un poco sorprendido, el fiscal interviniente se pronunció en sentido desfavorable.
A su turno, el juez no dio una respuesta afirmativa, pero abrió la posibilidad de que la solicitud sea analizada a partir de la presentación de la historia clínica del hombre y el posterior análisis del Cuerpo Médico Forense, que resolverá si realmente es necesario que el hombre deje de cumplir la estricta prisión domiciliaria y pueda salir de su casa a diario para practicar ejercicios.