Un menor de 13 años, identificado como F.G., fue encontrado sin vida junto a su mascota por la mañana del martes en su casa en el barrio San Benito, en la ciudad de Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz. Su padre intentó reanimarlo, pero lamentablemente no hubo resultados positivos. Y murió en sus brazos.
En la casa también fue encontrado el perro del menor sin signos vitales, lo que alertó a los investigadores sobre la posible presencia de gases tóxicos. Sin embargo, esta hipótesis fue descartada en un primer momento por los bomberos, que no notaron la presencia de monóxido de carbono. Pero luego se confirmó que efectivamente había fallecido por inhalación de gases tóxicos.
A lo que se sumaron datos sobre que la casa era moderna, contaba con ventilación y además, tenía un sistema de calefacción por calderas. Por eso, todo sigue siendo un misterio.
Por lo que las circunstancias de la muerte eran toda incertidumbre, ya que el cuerpo no presentaba tampoco lesiones y tampoco había antecedentes de enfermedades previas en el menor.
Sin embargo, los resultados de la autopsia al cuerpo del menor de 13 años llevaron claridad sobre la causa del fallecimiento: fue intoxicación con monóxido de carbono.
Durante la mañana del miércoles, según publica La Opinión Austral, peritos de la Superintendencia de Bomberos llevaron a cabo una nueva inspección ocular para analizar con mayor precisión el origen de la fuga de monóxido de carbono.