Una tragedia conmueve a la ciudad de Neuquén: un bebé de un año y medio murió tras recibir una patada de caballo en el pecho. El hecho ocurrió este miércoles por la tarde en la zona de la meseta, donde vivía el pequeño bajo la custodia de sus tíos.
La versión familiar fue la primera en llegar a oídos del sistema de salud. Los adultos ingresaron al hospital con el niño sin signos vitales y explicaron que había sido pateado por un caballo. La situación derivó de inmediato en la intervención del Ministerio Público Fiscal, que inició una investigación para esclarecer los hechos.
El fiscal Andrés Azar está a cargo de la causa y confirmó que la autopsia realizada al cuerpo del bebé determinó como causa de muerte un trauma severo en el tórax. No se encontraron otras lesiones ni indicios de violencia adicional, aunque se ordenó un relevamiento del lugar donde ocurrió la tragedia.
La fiscalía verificó que en el predio donde vivía el niño había presencia de caballos, lo que refuerza la versión brindada por los cuidadores. Sin embargo, el contexto del cuidado del niño también está bajo la lupa.
Inicialmente se pensó que el menor estaba dentro del programa Familias Solidarias, una red de acogimiento del gobierno provincial para niños sin cuidados parentales. Pero desde la Defensoría de la Niñez de Neuquén aclararon que el caso estaba encuadrado en el programa Familias Extendidas, que busca mantener a los niños dentro de su núcleo familiar cercano.
“Siempre la primera alternativa es una familia extensa, como un tío o un abuelo, para evitar la institucionalización. Solo si esa instancia se agota, se activa el programa de Familias Solidarias”, explicaron fuentes oficiales.