Rubén Álvarez hizo uso de la hora de preferencia durante la sesión ordinaria de este viernes en el Concejo Deliberante y expresó su preocupación por el desarrollo y desenlace de la última sesión. "Me dio vergüenza cómo terminó la sesión", fueron sus palabras.
Condenando directamente el destrato y las faltas de respeto por parte de algunos ediles, propuso continuar trabajando priorizando un trato respetuoso entre concejales y para con el resto. Afirmó que este pedido no pretende "ponerme en un rol moralista sino en el rol de Presidente".
A su vez, Álvarez remarcó que esta situación se viene repitiendo con insistencia, subrayó además que "siempre sucede cuando hay invitados". Al respecto, afirmó que los tiempos han cambiado, y que lo que antes estaba normalizado en el Concejo Deliberante, hoy no debería estarlo.
Por otra parte, Álvarez utilizó su tiempo para expresarse sobre las acusaciones de interrupción de las sesiones que se hicieran en su contra, al respecto afirmó: "siempre lo hago en pos de llevar adelante el orden que es para lo que se me eligió Presidente". Y aseguró que eso no implica el poder para pasar "por sobre nadie".
Finalmente, Álvarez expresó un deseo: "La verdad espero que eso no se repita ni en las comisiones ni en las sesiones".
R.G.