Los vecinos del barrio Municipal 1 de Río Gallegos se encuentran consternados tras el ataque seguido de muerte del que fue víctima “Zeus”, un boxer que se encontraba en su patio con rejas, cuando fue agredido por otro can que estaba suelto.
El hecho ocurrió este miércoles alrededor de las 17:00 en calle José Chebel Neil, frente al Colegio Secundario N° 36 y da cuenta de la importancia de la tenencia responsable y de los controles correspondientes.
“Los albañiles, que trabajan a dos casas de mi domicilio, dejaron las mallas de la construcción abierta y se les escapa el perro que cuida ahí. Al escaparse, como lo ha hecho varias veces, sale a pelearse con los perros de la cuadra, particularmente el mío, que se encontraba dentro de mi patio que está cerrado”, comenzó a contar Sergio Lepicheo, dueño de “Zeus”.
“Mi perro es un boxer que lo único que podía hacer era sacar la boca. Se ve que el perro ladrando le enganchó la boca y con fuerza, logró sacarle la cabeza entre los hierros y queda trabada en el portón. Lo empezó a morder, hasta comerle toda la parte del cuello. Dejándolo sin vida en el momento”, relató.
Todo ocurrió alrededor de las 17:00 cuando la hermana de Sergio estaba sola en la casa. Inmediatamente, la mujer se comunicó con el resto de la familia que se encontraba trabajando.
“Cuando llegamos ya era tarde, se encontraban los bomberos, quienes abrieron los hierros para sacar a nuestro perro. Luego llegó la policía de la Seccional 2da, ahí fuimos a realizar la denuncia”, completó.
Lepicheo señaló que se comunicaron con Control Animal y Veterinaria del Municipio de Río Gallegos este mismo miércoles, tras lo cual, personal fue a retirar a “Zeus” y les indicaron que debían acercar la denuncia para que puedan intervenir.
“No sabemos el nombre del dueño, solo apareció un albañil al cerrar las mallas, pero no nos quiso pasar el contacto”, señaló. Además, observó que se trata de un perro mestizo que “no tiene los cuidados que debería tener una mascota, se encuentra casi siempre solo y no he visto que vayan a dejarle comida todos los días”. Tampoco tuvieron ningún tipo de comunicación posterior por parte del propietario del perro.
Cabe mencionar que además esta no es la primera vez que sucede un hecho de estas características. “Hace 7 meses más o menos, dejamos el portón abierto, el cual entró a atacarlo, lo lastimó arriba de la cola y le arrancó todos los dientes”, recordó.
“Zeus” tenía ocho años y desde los 45 días formaba parte de una familia que tiene otras mascotas y que afortunadamente se encontraban en el interior de la vivienda en el momento del ataque.
Cerrando, Lepicheo manifestó: “Que los dueños sean responsables de sus mascotas, por que hoy fue mi perro, pero el día de mañana puede ser una persona. Esperamos que la municipalidad actúe rápido y como se debe ante esta situación”.