El comisario Cristian Azócar detalló las intervenciones policiales efectuadas en las primeras horas del 2026 en Esquel.
La primera, ocurrió en las afueras del casco urbano: “En la ruta 259 casi en intersección con la ruta 72, se interceptó un vehículo a raíz del llamado de los vecinos porque realizaba maniobras peligrosas”.
El procedimiento: “Se lo ubicó y se efectuó el test de alcoholemia respectivo, lo que arrojó 0,34 gramos por litro de alcohol en sangre, lo que terminó en un acta de infracción y posteriormente se entregó al vehículo a un conductor responsable”.
Los intentos de esquivar las consecuencias: “lo anecdótico de esta situación es que quien conducía minutos antes de ser interceptado el vehículo era el acompañante, que estaba con una evidencia de un avanzado estado de ebriedad. Cambiaron el conductor para ver si cambiaba la situación”, pero en Esquel rige el alcohol cero al volante: “su test de alcoholemia diera positivo igual, con 0,34, cualquiera sea la graduación implica una intervención directa con confección de un acta y retención o, como en este caso, la designación de un conductor responsable”.
Otro conflicto ocurrió en un local bailable, dentro y fuera de sus instalaciones: “Se produjo una pelea que involucró a varias personas, es un conflicto de vieja data entre dos bandos, dos familias”.
El encuentro en el boliche y el desenlace: “se había retirado ya del interior del local a una de las partes, por provocar incidentes. A la salida aparentemente, estaban esperando a la otra parte y se generó una nueva pelea. Personal policial intervino y procedió a la demora de 6 personas para evitar no sólo la continuidad de este disturbio, sino evitar también que pase a mayores”.
SL