El Fitz Roy fue escenario, el pasado 7 de enero, del salto BASE desde su cima. Lo protagonizaron los dos guías de la agencia Club 7 Summits, Boris Egorov y Vladimir Murzaev, junto con el aspirante a guía Konstantin Jäämurd. Los tres son de origen ruso y miembros del colectivo Dirty Climbers. Según cuenta Club 7 Summits, “el equipo escaló la ruta Royal flush, pasó tres días en la pared y saltó desde la cumbre, abriendo una nueva salida”.
El propio Boris Egorov resumía su aventura de la siguiente forma en sus redes sociales: “Una pared enorme, una ascensión de varios días y una nueva e impresionante salida. Una organización perfecta. Tuvimos verdadera suerte… ganada a través de la experiencia de toda una vida”.
La vía Royal flush es un itinerario de unos 1.250 metros verticales, que asciende la cara este del Cerro Chaltén. Fue abierta originalmente por los alemanes Kurt Albert, Bernd Arnold, Jörg Gerschel y Lutz Richter en febrero de 1995, aunque se dieron la vuelta cuando enlazaron con El Corazón. Sus compatriotas Gunter Gäbel, Michael Schafroth y Rainer Treppte la llevaron hasta la cima en diciembre de 1998. En 2008, los estadounidenses Jimmy Hayden y Mike Pennings completaron la primera ascensión en estilo alpino y el mes pasado fue noticia por la repetición de Tomás Odell, Pedro Odell y Bauti Gregorini.
El salto BASE es un deporte extremo que consiste en lanzarse desde objetos fijos (Edificios, Antenas, Puentes y Tierra/Acantilados, de ahí sus siglas) usando un paracaídas para descender a tierra, practicado a mucha menor altura que el paracaidismo tradicional, lo que reduce drásticamente el tiempo de caída y aumenta el riesgo, requiriendo gran experiencia previa y no contar con un paracaídas de reserva en muchos casos
BASE viene de: Building (Edificio), Antenna (Antena), Span (Puente/Viaducto) y Earth (Tierra/Acantilado). Estos saltos o el parapente son actividades que no están oficialmente permitidas en el macizo, incluido dentro del Parque Nacional Los Glaciares, cuyo reglamento estipula que cualquier actividad que no esté permitida específicamente se considera prohibida. A pesar de ello, las noticias sobre vuelos en la zona no son algo nuevo y tienen una trayectoria que se remonta a los años ochenta.
De hecho, el primer vuelo en parapente desde la cima del Fitz Roy fue realizado en 1988 por los hermanos alemanas Matthias y Michael Pinn, quienes se lanzaron tras escalar la Supercanaleta. Un vuelo que repitió Pablo Pontoriero en 2020. Aquel mismo año, Fabian Buhl saltó en parapente desde la cima del Cerro Torre, convirtiéndose en la primera persona en hacerlo tras ascender la montaña escalando.
El salto BASE está mucho menos documentado en la región. En 2005, Dean Potter había planeado intentarlo desde la cima del Cerro Torre, pero las condiciones meteorológicas lo impidieron y finalmente efectuó el salto desde la cima de El Mocho. En 2008, Valery Rozov realizó un salto desde el séptimo largo del filo sureste del Cerro Torre, que Boris Egorov, Vladimir Murzaev y Konstantin Jäämurd repitieron en 2020.
Fuente: Ahora Calafate