La Casa Rosada tomó el control tras detectar presuntas irregularidades financieras y desvío de fondos; el gobernador Melella denunció “un avasallamiento a la autonomía”. A medianoche del 20 de enero hubo más movimiento de lo habitual frente al Puerto de Ushuaia. Alguien le avisó a Roberto Murcia, presidente de la Dirección Provincial de Puertos (DPP) que algo pasaba. Llegó urgido y se encontró en la puerta de ingreso al área de logística con funcionarios que ya conocía de la agencia nacional a cargo de los puertos. ¿Qué necesitan?, les preguntó. “Venimos a intervenir”, le respondieron. Murcia reclamó que no había sido notificado. “Te lo paso por WhatsApp”, fue la respuesta.
En la helada y clara noche fueguina, les propuso pasar y mantener la conversación en la oficina. “No, ya no pueden entrar”. El paso quedó cerrado por el personal de la Prefectura Naval, para él y los 90 operarios locales del puerto. Por decisión de la Casa Rosada, el Estado nacional había tomado el control del puerto fueguino.
Así empezó la intervención federal al Puerto de Ushuaia en medio de la temporada alta de cruceros. Sucedió tras detectar “irregularidades financieras”, “desvíos de fondos” y “riesgo operativo” en las instalaciones, según argumentó la resolución 4/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) firmada a las 22.45 del 20 de enero a cargo. La agencia está a cargo de Iñaki Arreseygor. La medida puso en pie de guerra al gobierno de Gustavo Melella, quien consideró la acción como un avasallamiento de la autonomía provincial por parte de la Casa Rosada.
“Esta intervención constituye un avasallamiento, sin ningún tipo de argumento ni hecho que la avale, a la autonomía de nuestra provincia, garantizada por la Constitución Nacional. El Puerto de Ushuaia es un pilar fundamental para nuestro desarrollo económico y logístico. Tierra del Fuego y su gente, otra vez más, ve con sorpresa otro acto intempestivo y grave desde el Gobierno Nacional que afecta el trabajo y el normal desarrollo de la actividad productiva provincial”, aseguraron desde el gobierno de Melella a través de un comunicado.
Si bien aclararon que el diálogo no está roto adelantaron que avanzarán por vía judicial el reclamo ante la intervención. Fuentes del gobierno nacional con línea directa con el presidente Javier Milei aseguraron que el diálogo “no está cortado”, pero fueron cautos en adelantar cómo continuará la relación con Melella.
El puerto de Ushuaia, en manos de la provincia de Tierra del Fuego desde 1992, por disposición del gobierno de Carlos Menem, es considerado uno de los activos económicos y geopolíticos más valiosos de la provincia más austral. Según datos oficiales maneja un presupuesto anual de $ 22.000 millones producto de los servicios múltiples que presta a los más de 500 buques que recalan en su muelle.
A las 00.03 del 21 de enero, con la intervención recién en funciones, llegó a la bandeja del correo electrónico oficial de Murcia la resolución declarando la intervención del puerto. Luego, en otro mensaje, a las 00.55, le comunicaron el listado de las personas autorizadas a ingresar. La vicegobernadora, Mónica Urquiza, también llegó esa madrugada, al igual que el equipo de la secretaría Legal y Técnica. Allí firmaron un acta ante el escribano oficial de lo ocurrido en la que se detalló que no se iba a tocar ningún bien, vehículo o maquinaria de la provincia de Tierra del Fuego.
“’¿Cómo van a operar? La provincia está comprometida en su operatividad y el muelle tiene que funcionar como está operando hasta ahora, eso fue lo primero que les pregunté, en tanto la vicegobernadora quiso saber quién era el interventor a cargo, y respondieron que era, Iñaki Arreseygor”, dijo Roberto Murcia. En ese momento se anotició que 20 operarios del puerto fueron licenciados y nombrados para trabajar en forma directa para la actual intervención.
Arreseygor es el actual titular de la ANPyN, la agencia creada por decreto que reemplazó a la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables y tiene por objeto simplificar la estructura estatal, mejorar la eficiencia administrativa y eliminar la duplicación de funciones. Desde 1992, la provincia se hizo cargo de los sueldos y obras. La última ampliación del muelle se inauguró en 2023, con una inversión de $2500 millones de fondos provinciales. Ushuaia es la puerta de entrada a la Antártida: el 96% de los cruceros parten de allí, con cerca de 540 recaladas anuales.
Al puerto llegan lujosos buques expedicionarios antárticos, barcos bioceánicos, buques de carga general, de pesca, de la Armada, buques científicos y veleros internacionales. En las últimas dos semanas se registró un récord de arribo, atendiendo a 16 embarcaciones internacionales en menos de 24 horas y más de 30 en la semana, movilizando a más de 30.000 personas entre pasajeros y tripulantes.
M.G