El escenario internacional se tensa al extremo tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien confirmó a través de su red social Truth el envío de una flota armada masiva hacia las costas de Irán. Según el mandatario, esta fuerza es "mucho más grande que la enviada a Venezuela" y tiene un objetivo claro: forzar a la república islámica a negociar un acuerdo nuclear definitivo bajo la amenaza de una intervención militar inminente.
“Una enorme Armada se dirige hacia Irán. Se mueve rápido, con un gran poder, entusiasmo y un propósito. Está comandada por el portaaviones Abraham Lincoln”, detalló Trump en su mensaje. El líder republicano fue tajante al señalar que la flota está preparada para cumplir su misión "con rapidez y violencia si es necesario", elevando la retórica bélica a niveles no vistos desde mediados del año pasado.
El antecedente de la "Operación Martillo de Medianoche"
La tensión actual no es aislada. En junio de 2025, Estados Unidos ejecutó la Operación Martillo de Medianoche, un ataque coordinado con aviones y submarinos que destruyó plantas de enriquecimiento de uranio e instalaciones nucleares iraníes. Trump recordó aquel episodio como una advertencia: “Como ya le dije a Irán, hagan un acuerdo. No lo hicieron y llevamos a cabo la operación que provocó una gran destrucción. El próximo ataque será mucho peor. No hagan que eso suceda”.
Crisis interna en Irán y respuesta de Teherán
El recrudecimiento de las amenazas estadounidenses ocurre en un contexto de caos interno en Irán. Desde diciembre de 2025, el país atraviesa una fuerte devaluación e inflación que desató protestas masivas, reprimidas salvajemente por el gobierno. Mientras que Teherán reconoce 3.000 muertes, la relatora de la ONU, Mai Sato, advirtió que la cifra real podría ascender a 20.000 víctimas.
Por su parte, las autoridades iraníes no han retrocedido. En Teherán, aparecieron carteles gigantes con los colores de la bandera estadounidense y la leyenda: “siembra vientos, cosecha tempestades”. Desde el gobierno de la república islámica aseguraron que responderán "como nunca antes" y amenazaron directamente con bombardear bases militares de EE.UU. en la región si se produce un nuevo avance.
“El tiempo se agota”, sentenció Trump, exigiendo un acuerdo que garantice un Irán "sin armas nucleares". El mundo observa con preocupación el despliegue de la flota, mientras la diplomacia parece ceder terreno ante el estruendo de los portaaviones.
M.G