"Welcome to Gualjaina Fest". Con esa frase, Brian Buenos Aires inició la crónica de lo que fue su paso por la Fiesta del Jinete y el Folclore. El creador de contenidos, conocido por resaltar con fascinación las costumbres que a veces los propios argentinos damos por sentadas, eligió el corazón de la estepa chubutense para sumergirse en lo más profundo de nuestras tradiciones.
Un viaje al corazón de la estepa
Brian describió su llegada a la localidad como un cambio drástico de escenario: dejó atrás los bosques cordilleranos para adentrarse en la "estepa patagónica seca y ventosa". "Al cruzar el río Chubut y llegar a Gualjaina, el paisaje definió al festival", afirmó el influencer, quien destacó cómo familias de estancias y campos lejanos transformaron al pueblo en un punto de encuentro regional indispensable durante el evento.
Jinetes, empanadas y el "fenómeno" Tiziano
Durante su estadía, Brian no fue un simple espectador; se mostró maravillado por la hospitalidad local y la mística del campo:
Destreza criolla: Quedó impactado por los gauchos que viven a caballo, mencionando especialmente a un pequeño jinete de apenas 8 años que se llevó todas las miradas.
Gastronomía: Confesó haber comido "20 empanadas" y disfrutado de los clásicos puestos de asado y fernet que rodearon el predio.
El talento local: Quedó fascinado con el show de Tiziano, a quien entrevistó asegurando que "en cinco años esa nota valdrá millones" por el gran futuro del joven artista.
Resistencia cultural e impacto en redes
Para el influencer, estos festivales que nacieron en el siglo XIX funcionaron como el "pegamento" que une a las comunidades rurales. Su presencia generó una revolución inmediata en el predio: jóvenes y adultos se acercaron para pedirle fotos o enseñarle modismos locales mientras él registraba lo que resultó ser un video épico sobre el "interior del interior".
La noche en Gualjaina terminó para él de la manera más auténtica: bailó la chacarera en una pista colmada y durmió en el predio antes de despedirse, prometiendo volver el año próximo. Brian demostró, una vez más, que la esencia de Argentina está mucho más allá de las grandes ciudades, en rincones como Gualjaina donde la tradición se mantuvo intacta.