En la localidad de Río Blanco Banda Sur, en el departamento de Orán, Salta, diez familias de la comunidad Tupí Guaraní Iguopeigenda están liderando una transformación productiva que redefine el aprovechamiento de los recursos regionales. Ante la problemática histórica de los bajos precios de la fruta fresca y el desperdicio de ejemplares que no cumplen con los estándares estéticos del mercado, el grupo ha logrado convertir las bananas de descarte en una harina de alto valor nutricional. Este proyecto, que cuenta con el asesoramiento técnico del INTA Yuto, no solo minimiza el impacto ambiental de los residuos orgánicos, sino que genera una alternativa económica sostenible para las familias rurales.
El salto cualitativo de la iniciativa se produjo gracias a la inversión en infraestructura y tecnología financiada por el Gobierno de Salta a través de programas socioproductivos. La incorporación de deshidratadores industriales, molinos de martillo y balanzas digitales permitió a la comunidad profesionalizar el proceso, logrando un rendimiento de harina de entre el 10% y el 15% por cada kilo de fruta procesada. Actualmente, los productores avanzan en la caracterización nutricional del producto y en los registros bromatológicos necesarios para cumplir con el Código Alimentario Argentino, un paso fundamental para que la harina pueda ser comercializada en góndolas de todo el país bajo una marca propia.
Desde una perspectiva de salud y gastronomía, el producto final destaca por ser naturalmente libre de gluten (sin TACC), rico en potasio y almidón resistente, lo que le otorga un bajo índice glucémico ideal para personas con celiaquía o diabetes. La versatilidad de este insumo ha sido probada con éxito en la elaboración de panificados, pizzas y repostería, ganando terreno en ferias locales y regionales. Además de su impacto económico, el proyecto cumple una función social y educativa vital, ya que la comunidad comparte sus conocimientos con escuelas técnicas de la zona, fomentando el arraigo de los jóvenes y demostrando que la innovación tecnológica puede convivir con el respeto por la identidad cultural y el territorio.
E.B.W.