El Gobierno del Chubut mantiene un despliegue masivo y coordinado entre organismos provinciales y nacionales para enfrentar los incendios forestales que afectan puntos críticos de la región cordillerana. El operativo actual, aseguran, cuenta con la labor sostenida de más de 300 personas, quienes operan con el respaldo de aviones hidrantes, helicópteros y maquinaria pesada en las zonas de Puerto Patriada, Villa Lago Rivadavia y Lago Cholila. Ante un pronóstico meteorológico que anticipa condiciones de peligro elevado para los próximos días, el Servicio Provincial de Manejo del Fuego ha reforzado las tareas de contención, contando además con el apoyo solidario de brigadistas provenientes de las provincias de Río Negro, Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Neuquén y Santa Fe.
En la zona de Puerto Patriada, específicamente en el sector de Primera Cantera, el aumento en la intensidad de los vientos provocó recientemente reactivaciones en las áreas de Daher, La Burrada y El Coihue. El personal de combate se centró en la construcción de fajas sobre focos secundarios y en exhaustivas tareas de enfriamiento para estabilizar el perímetro. Mientras tanto, en los sectores del Retamal y Tinelli se mantuvieron los patrullajes preventivos para la detección temprana de puntos calientes, logrando reforzar las líneas cortafuegos sin que se registraran nuevos focos de actividad.
Por su parte, en Villa Lago Rivadavia y sus alrededores, el domingo transcurrió sin grandes reactivaciones hacia la zona urbana, aunque se mantuvo el trabajo intenso en puntos específicos como Matuka y Rubinstein. En este último sector, la brigada de Entre Ríos colaboró activamente con la base local para controlar nuevos brotes ígneos. Las tareas de campo incluyeron recorridos en la veranada de Sánchez Core y el uso de herramientas manuales para fortalecer las líneas de defensa, mientras que en la zona de Villarino se contó con el apoyo fundamental de un helicóptero equipado con helibalde para asistir al personal de tierra en terrenos de difícil acceso.
Finalmente, la situación en el Lago Cholila presenta uno de los desafíos más complejos debido a la geografía del lugar. En la desembocadura del Río Tigre, el incendio permanece activo y el combate se divide entre el esfuerzo manual en las líneas cortafuegos y la intervención de medios aéreos sobre la cabeza del siniestro. Dado que la fuerte pendiente y la altura impiden el ingreso directo de los brigadistas en ciertos flancos, la estrategia aérea resulta clave para intentar frenar el avance de las llamas en las zonas más inaccesibles del relieve chubutense.
E.B.W.