Agustín Gigli, es un jubilado docente: “trabajé en Esquel durante 26 años”, explica, pero paralelamente a eso y en los últimos años, dio forma a un libro que revitaliza la historia de su abuelo, artista plástico, pintor y escultor.
El libro “Nieto de artista” reconstruye la obra de Lorenzo Gigli, italiano en Argentina conectado por su búsqueda artística en el siglo pasado: “En el libro intento compartir algunas anécdotas o situaciones de vida no mías, ni de mi abuelo, sino más relacionadas con obras. Siempre me intrigó, qué ha pasado con las obras de mi abuelo, que ya llevan más de 100 años algunas”.
Lorenzo Gigli nació en Italia y vino a estudiar a la Argentina Bellas Artes: “Cuando se gradúa, vuelve un periodo a Italia, donde hace muchas obras. En el año 1930, vuelve a la Argentina y queda acá hasta su muerte, en 1983, se quedan en la Argentina. Entonces, es una combinación de trabajo artístico en Italia y en Argentina, en Buenos Aires. Se realizó una exposición personal de él en el Bellas Artes, en Buenos Aires, pero también participó dos veces de la Bienal de Venecia, ganando premios en la Bienal, en 1928 y 1930”.
Del reconocimiento en su época, al olvido del tiempo de más de 700 obras: “Hoy las nuevas generaciones no lo conocen. La tarea del libro es tratar de llegar a estas nuevas generaciones. Se complementa el libro con la base de datos que fui construyendo, que está en internet, disponible para todos, que es en la dirección, la pueden encontrar en la dirección lorenzogigli.org”.
Capitulo: "Jardines Magníficos"
Jardines del Rosedal. Es muy lindo, me dijo Ladislao al volver de buscarlo. Raúl me había mandado una foto para que pudiera reconocerlo como un sutil pedido de que Ladislao haga lo mismo y así él poder reconocer que el que se iba a llevar el cuadro era realmente el bisnieto del pintor.
Canoso de anteojos, un poco de barba blanca y un suéter fino de color gris. Cuando recibí la foto supe que tenía que hacer lo mismo, aunque yo no iría y por eso no tenía que reconocerme. Canoso de anteojos, un poco de barba blanca y un suéter fino de color gris.
Somos medio parientes, parece. Me contestó sin equivocarse Raúl. No lo somos, pero parecíamos.
Con Raúl nos une el haber heredado una obra de mi abuelo, pero él ya no tiene dónde colgarla y por más que estuvo intentando durante cinco años, no pudo encontrar otra alternativa que regalármela. Jardines Magníficos es parte de una serie de cuadros pintados en el Rosedal de Palermo. El Museo Rally de Punta del Este tiene dos y el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y el Rosa Galisteo de Santa Fe también tienen uno en sus colecciones.
Estos paisajes, por más que son magníficos, tanto en los cuadros como en la realidad, no lograron superar a mi forma de ver los paisajes rurales de Recanati. El papá de Raúl y Alicia había recibido el cuadro como un regalo de su hermano para estar colgado en la casa o en la ferretería familiar allá por la década de 1940. Me cuesta imaginar que hoy una obra de arte sea un regalo entre hermanos.
SL