El Gobierno nacional enviará en los próximos días al Congreso un proyecto para reformar la Ley de Salud Mental, con el objetivo de modernizar el sistema y adaptarlo a las necesidades actuales. La propuesta apunta a brindar herramientas más claras para intervenir en casos complejos y garantizar mayor protección tanto para pacientes como para terceros.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación señalaron que la reforma surge a partir de consultas con familiares, profesionales, pacientes y actores del ámbito judicial y legislativo, quienes identificaron dificultades concretas en la aplicación de la normativa vigente.
Uno de los principales problemas detectados es la falta de implementación uniforme en todo el país, lo que genera desigualdades en el acceso a servicios de salud mental. En ese sentido, el proyecto busca establecer criterios más claros y adaptables a cada jurisdicción.
Entre los cambios propuestos, se plantea reemplazar el término “padecimiento mental” por definiciones basadas en estándares internacionales, con el fin de lograr diagnósticos más precisos. También se redefine el concepto de riesgo, enfocándolo en situaciones que impliquen peligro para la vida o la integridad física, lo que permitiría intervenciones más oportunas.
En relación con las internaciones, se mantiene su carácter excepcional, aunque se habilita a los psiquiatras a disponer internaciones involuntarias en casos urgentes. Estas deberán ser evaluadas por un equipo interdisciplinario dentro de las 24 horas y notificadas a la Justicia en el mismo plazo.
Además, el proyecto reconoce las limitaciones para cerrar hospitales psiquiátricos, como plantea la ley actual, debido a la falta de infraestructura y recursos. Por eso, propone fortalecer una red de atención integral que incluya hospitales especializados, servicios en hospitales generales, dispositivos ambulatorios y residencias asistidas.
Por último, la iniciativa busca mejorar los sistemas de información, como el registro de personas internadas y el relevamiento de establecimientos de salud, con el objetivo de contar con datos más precisos para planificar políticas públicas y optimizar la atención.
R.G.