La supervisora técnica seccional, Débora Medrano, destacó el normal funcionamiento de las clases en las escuelas en la región.
“Este año no hemos tenido roedores en otras escuelas, pero igualmente estamos trabajando con directores o con escuelas que sabemos que han tenido en otros momentos”, explicó. En ese sentido, detalló que hay establecimientos ubicados cerca de baldíos donde “tienen a veces presencia de roedores” y que, en esos casos, “se trabaja ya con el protocolo para poder disminuir, es decir, reducir a mínimo las posibilidades de tener roedores”.
Medrano remarcó además que, pese a algunas dificultades, “todas las escuelas de nuestra zona están funcionando”. Sobre los problemas más frecuentes, señaló que suelen ser cuestiones edilicias menores, aunque requieren intervención inmediata: “Son problemas como calderas, artefactos que se rompen, pérdidas de gas (…) entonces, a veces son problemas pequeños, pero tenemos que tomar todas las precauciones para que esté todo totalmente bien”.
En esa línea, explicó que ante este tipo de situaciones se aplican planes de contingencia, que pueden incluir traslados o reorganización de actividades, con el objetivo de garantizar que los espacios sean seguros y adecuados para los estudiantes.
R.G.