La tecnología aplicada al agro y la gestión forestal sigue avanzando en la cordillera. Recientemente, se realizó un importante levantamiento fotogramétrico en el predio "Valle Frío", perteneciente a Ope Williams, en una iniciativa enmarcada en el proyecto de "Pago por Resultados" de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), específicamente en su componente de Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI).
El operativo estuvo a cargo del técnico de INTA Esquel, Axel Von Müller, quien coordinó el despliegue de tecnología de vanguardia para obtener información precisa y detallada del terreno.
Tecnología de alta precisión en el aire
Para este relevamiento, se utilizó un vehículo aéreo no tripulado (UAV) Matrice 300 RTK, una plataforma robusta y de gran autonomía, equipada con una cámara Zenmuse P1 de 35mm. Esta combinación permite capturar datos con una calidad y detalle que serían imposibles de obtener mediante métodos tradicionales de manera rápida y eficiente.
El vuelo se ejecutó a una altura de 400 metros sobre el nivel del terreno, logrando una precisión posicional de ±10 cm y una resolución espacial de entre 5 y 10 cm, lo que garantiza una fidelidad técnica fundamental para la toma de decisiones.
¿Para qué sirve esta información?
El objetivo central de este relevamiento es la clasificación y estratificación de los ambientes boscosos nativos. Mediante el análisis de las imágenes capturadas, los especialistas pueden realizar estimaciones dasométricas (cálculo de dimensiones y crecimiento de los árboles), lo cual es crucial para la gestión sostenible de los recursos.
Como resultado del trabajo, se obtuvieron productos digitales de alto valor:
-
Orto mosaico: Una representación geométrica exacta del terreno.
-
Modelo Digital de Superficie (DSM): Permite ver la altura de todo lo que hay sobre el suelo (árboles, construcciones).
-
Modelo Digital de Terreno (DTM): Una representación que "limpia" la vegetación para entender la topografía real del suelo.
Este tipo de herramientas marca un cambio de paradigma en la región, permitiendo que la gestión del bosque nativo se base en datos concretos y actuales, fundamentales para equilibrar la actividad productiva con la conservación ambiental. La iniciativa refuerza el rol del INTA Esquel como actor clave en el asesoramiento técnico y la innovación aplicada al territorio.