El escenario de recortes en dependencias nacionales alcanzó a la ciudad de Esquel con el despido de dos trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional, quienes contaban con más de una década de trayectoria en la institución. Tras tomar conocimiento de la situación, el intendente Matías Taccetta se puso en contacto con los afectados y los representantes sindicales (ATE y UPCN) para iniciar las averiguaciones pertinentes y buscar una solución.
El jefe comunal hizo hincapié en la importancia crítica que posee este organismo para la ciudad. "Es un tema que nos preocupa, dado la importancia que tiene el servicio dentro del aeropuerto de Esquel. Existe el peligro de que no puedan bajar vuelos si no hay un informe emitido por el Servicio Nacional", explicó Taccetta.
Asimismo, resaltó que el valor del SMN trasciende la aeronáutica, siendo fundamental para el trabajo en el combate de incendios de interfaz, una tarea vital en nuestra zona que a menudo no recibe la visibilidad necesaria.
Taccetta reiteró su postura de ponerse al frente de los reclamos ante la pérdida de puestos laborales en organismos nacionales, tal como ocurrió anteriormente con el INTA, Vialidad Nacional, SENASA y Radio Nacional.
En este sentido, el intendente recordó cómo desde la Municipalidad se han brindado soluciones paliativas, como la cesión de espacios en el CAPEC para que los trabajadores de SENASA pudieran continuar sus tareas. "La defensa de cada uno de los puestos de trabajo la hacemos tanto en el sector privado como en el público nacional", afirmó.
Por último, el mandatario vinculó la situación laboral con la crisis que atraviesa el comercio de Esquel:
"El congelamiento de sueldos de los empleados del gobierno nacional hace que los trabajadores, a quienes habitualmente les sobraba dinero a fin de mes, hoy no les alcance para vivir. Esto afecta ampliamente a los comerciantes, porque gran parte de la economía local se movía a través del empleado público, y ahora no hay dinero circulante".
La gestión municipal continuará avanzando en las conversaciones con los sindicatos y los estamentos nacionales correspondientes, buscando revertir una decisión que, según advirtieron, complica no solo la vida de las familias afectadas, sino también el normal funcionamiento de un servicio estratégico para la región.