La Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia lleva adelante una propuesta de talleres lúdicos destinados a alumnos de cuarto, quinto y sexto grado. Según explicó la directora del área, Pamela Ruppel, el objetivo es que los estudiantes puedan reflexionar sobre sus prácticas de vinculación y terminar con las formas de maltrato entre pares. La iniciativa ha tenido una gran recepción y ya cuentan con solicitudes de cinco escuelas para implementar estas acciones preventivas en el aula.
"Es un formato taller donde los chicos pueden trabajar este tema que ellos mismos identifican como bullying. Queremos llevar conocimiento para que puedan charlar con nosotros y terminar con esta forma de violencia y maltrato entre los estudiantes", señaló Ruppel sobre la metodología de trabajo.
La funcionaria destacó la importancia de la intervención institucional coordinada, mencionando que, si bien su dirección se enfoca en lo preventivo, se articula con equipos técnicos como el Servicio de Protección de Derechos para abordar situaciones específicas. Ruppel subrayó que el mensaje principal para los niños es la necesidad de romper el silencio y acudir a los adultos responsables.
"Lo que se hace es aconsejarle a los niños y niñas que puedan conversar siempre dentro de la escuela si es el ámbito donde ocurre. Que el niño entienda que tiene que hablar con un adulto responsable y no quedarse callado", afirmó la directora.
Finalmente, Ruppel hizo un llamado a la responsabilidad de los adultos y de la comunidad en general para no mirar hacia otro lado ante estas situaciones. Remarcó que los padres deben evitar abordar los conflictos por cuenta propia o increpar a otros progenitores, buscando siempre los canales institucionales para romper los círculos de violencia.
"Todos tenemos una obligación que es no quedarnos callados. Hay una corresponsabilidad como institución, como organismo y como ciudadanos. La solución es comunitaria y la salida es hacernos responsables cada uno de la parte que nos toca", concluyó.
E.B.W.